lunes, julio 01, 2019

La página

Cada seis meses, debe leer una nueva página del libro del destino. La página está escrita en un lenguaje cifrado, casi incomprensible. Tiene que recurrir, entonces, a traductores entrenados en descifrar las claves del asunto. Vive en medio de la incertidumbre, el miedo y la resignación (como viven tal vez todos los hombres). 

Esta vez abrió el libro más tranquilo que de costumbre. Ha aprendido a mentirse a sí mismo, a practicar una suerte de ecuanimidad superficial. Los primeros mensajes parecían positivos. Siguió leyendo. Los segundos eran ominosos. Continuó la lectura. Los terceros eran ya terroríficos. Señalaban una agonía breve de dolores inevitables y esperanzas vacías. 

Recurrió a los traductores, quienes confirmaron sus conclusiones fatalistas. Pasaron varias horas. Habló con quién pudo. Contó su historia. Fue franco. Directo. Descarnado. Desde muy niño ha rechazado las falsas promesas. Jamás se permitiría ilusionarse con los eventos improbables que por consuelo o ignorancia algunos llaman milagros. 

Pero esta vez ocurrió un hecho inesperado. Sin darse cuenta, como resultado quizá de su impaciencia, había abierto el libro en la página equivocada, había leído unos mensajes previos. “Está leyendo una página del pasado”, dijo uno de los traductores. Consultó el libro nuevamente. En efecto, había cometido un error. Leyó como pudo la nueva página. El mensaje era esperanzador. La página anunciaba esta vez una nueva oportunidad. 

En seis meses abrirá de nuevo el libro. Tembloroso leerá la página. Vendrán las interpretaciones. Se revelará su destino nuevamente. Así es su vida. Parece un continuo renacer hasta que la página anuncie lo contrario. Estos días todo ha sido más intenso. Han vivido como mandan los poetas. Nunca se habían abrazado tanto.

6 comentarios:

eureka dijo...

Que le siga yendo bien en su cita semestral!
Slds, Freddy

Maro dijo...

Que esa página no le traiga más tembleques ni tremores, que las que vienen sean claras y despejadas ya que la gente buena no se puede ir absurdamente. Que el libro se complete y lo podamos leer claro y transparente dentro de muchos años. Seguro que el compendio nos hará mejores personas a todos.

Anónimo dijo...

¿Una página define su destino, su vida? ¿ya hay un orden establecido para su vida, y deberá seguirlo obedientemente? Si así fuera, ¿cada seis meses llega a leer la nueva página listo prepara para acatar lo que ya está establecido que será su vida?
¿Dónde queda la libertad de pensar o de actuar, si ya todo está definido para él? ¿o sea que en una página ya se estableció o definió su destino, su vida?
Fatal, el personaje debe llegar cada seis meses a escribir la nueva página de su vida, según crea, sienta y quiera, dando así lugar a hacer de su vida una experiencia mucho más grata, creo. como ser libre que es, y por tanto responsable de su felicidad; si, responsable de su felicidad, la felicidad, o mejor la experiencia de vida feliz se construye a partir de una decisión y de actuar en consecuencia, con lo cual finalmente esta experiencia resulta siendo un reflejo de lo que se decidió libremente para sí
Si no tiene más remedio que vivir su vida según lo ya establecido en el libro, yo no quisiera estar en sus zapatos. Yo no acudiría cada seis meses a leer una página, yo iría, si, pero a escribirla, trazaría en ella el rumbo de la vida que quiero vivir; plasmaría allí una línea según entiendo la libertad, y como todos inicialmente quería poder hacer lo que quiera, algo que con el tiempo se que iría convirtiendo en querer hacer lo que se puede, buscando el bien común
Estoy seguro que con el tiempo y según las experiencia vividas todos terminamos que riendo hacer lo que se puede, lo que creemos está bien

Templario dijo...

¿Una página define su destino, su vida? ¿ya hay un orden establecido para su vida, y deberá seguirlo obedientemente? Si así fuera, ¿cada seis meses llega a leer la nueva página listo prepara para acatar lo que ya está establecido que será su vida?
¿Dónde queda la libertad de pensar o de actuar, si ya todo está definido para él? ¿o sea que en una página ya se estableció o definió su destino, su vida?
Fatal, el personaje debe llegar cada seis meses a escribir la nueva página de su vida, según crea, sienta y quiera, dando así lugar a hacer de su vida una experiencia mucho más grata, creo. como ser libre que es, y por tanto responsable de su felicidad; si, responsable de su felicidad, la felicidad, o mejor la experiencia de vida feliz se construye a partir de una decisión y de actuar en consecuencia, con lo cual finalmente esta experiencia resulta siendo un reflejo de lo que se decidió libremente para sí
Si no tiene más remedio que vivir su vida según lo ya establecido en el libro, yo no quisiera estar en sus zapatos. Yo no acudiría cada seis meses a leer una página, yo iría, si, pero a escribirla, trazaría en ella el rumbo de la vida que quiero vivir; plasmaría allí una línea según entiendo la libertad, y como todos inicialmente quería poder hacer lo que quiera, algo que con el tiempo se que iría convirtiendo en querer hacer lo que se puede, buscando el bien común
Estoy seguro que con el tiempo y según las experiencia vividas todos terminamos que riendo hacer lo que se puede, lo que creemos está bien

Anónimo dijo...

Me alegra que haya sido un error, ojalá solo queden páginas buenas y esperanzadoras en el libro de su destino, tanto por usted como por el país. Le mando un abrazo de agradecimiento por todo lo que ha hecho, en verdad veo en usted a un ejemplo de vida.

Sebastián dijo...

Doctor Gaviria, que pena molestarlo, pero, es posible que me envíe su dirección de correo? es para un caso de vida o muerte, no estoy siendo alarmista ni soy una cuenta de spam o nada de eso, mi padre y yo lo admiramos mucho, gracias.