sábado, agosto 24, 2013

Una breve reflexión

Ayer el mediodía, informé, desde mi cuenta de Twitter, que un paciente de enfermedad renal crónica había muerto como consecuencia de los bloqueos a las vías en el departamento de Boyacá. La ambulancia en la que viajaba fue bloqueada y obligada a devolverse. El paciente tuvo complicaciones y murió a mitad de camino, en el hospital de Ramiriquí.

Las reacciones no se hicieron esperar. Unos cuantos internautas pedían respeto a la Misión Médica. La mayoría, en tono airado, con una indignación casi instintiva, relativizó el incidente. “Es más asesina la reforma a la salud”. “Matan más gente las EPS”. “Mueren más campesinos de hambre todos los días”. Etc. Había, en muchas de las reacciones, una justificación desafiante a la violencia, a los ataques contra la Misión Médica. En conjunto, las opiniones repetían los mismos argumentos que usaron, por décadas, los grupos armados para justificar sus crímenes, sus constantes fechorías: la lucha redentora puede dejar algunas víctimas de ocasión, pero evitará cientos de muertos y mucho sufrimiento, los muertos son mártires involuntarios de una refriega inaplazable, necesaria. En suma, de malas.

Leyendo los trinos, las lacónicas justificaciones de la violencia, compuestas de afán en 140 caracteres, recordé un ensayo que leí hace ya varios años en una revista argentina. El texto, escrito por Oscar del Bravo, suscitó una controversia que no pierde vigencia: 

Ningún justificativo nos vuelve inocentes. No hay “causas” ni “ideales” que sirvan para eximirnos de culpa. Se trata, por lo tanto, de asumir ese acto esencialmente irredimible, la responsabilidad inaudita de haber causado intencionalmente la muerte de un ser humano… Repito, no existe ningún “ideal” que justifique la muerte de un hombre, ya sea del general Aramburu, de un militante o de un policía. El principio que funda toda comunidad es el no matarás. No matarás al hombre porque todo hombre es sagrado y cada hombre es todos los hombres. La maldad, como dice Levinas, consiste en excluirse de las consecuencias de los razonamientos, el decir una cosa y hacer otra, el apoyar la muerte de los hijos de los otros y levantar el no matarás cuando se trata de nuestros propios hijos. 


El argumento es simple. Casi trivial. Reitera una ética inveterada, milenaria, pero olvidada por muchos, por todos aquellos que denuncian unos supuestos asesinos abstractos (el sistema, el TLC, etc.) pero ignoran, excusan o justifican los actos violentos reales, con víctimas y victimarios de carne y hueso. Si queremos la paz, deberíamos, comenzar por el principio, por rechazar la violencia, por hacer un alto en la protesta y (digámoslo así) darle paso a la vida.

35 comentarios:

Alejandro Gaviria dijo...

Como dice el poeta: "yo no sé francamente cómo hacen cómo no entienden".

Anónimo dijo...

De acuerdo plenamente. Lástima que el país se unde entre necesidades del pueblo y la corrupción política. De ahí la incoherencia

Sebastián dijo...

Alejandro: me gusta mucho una cita suya que paradójicamente pasó inadvertida:

“En un país donde la confusión mental y la estridencia ideológica son consuetudinarias, la claridad de pensamiento y la relevancia práctica no deberían pasar inadvertidas”. -El Espectador, Uribenomics y otras paradojas (2008)

Esto de la ambulancia es pura confusión mental y la "justificación" de los internautas es pura estridencia ideológica. Como consuelo, creo yo que al fin de cuentas usted y su claridad de pensamiento no han pasado inadvertidos.

Saludos!

Anónimo dijo...

De acuerdo. Pero sus manifestaciones no son coherentes con el comportamiento del gobierno al que ud representa.

Anónimo dijo...

Exhorta a los ciudadanos a seguir una ética que ni el mismo gobierno y sus funcionarios, como usted, a pesar de ser un intelectual más o menos progresista, practican. Además confunde escandalosamente las consecuencias imprevistas de la protesta, con las consecuencias producto de acciones deliberadas de los representantes del Estado. La protesta, y hay que leer un poco más acerca de ella, ante todo es una manifestación cultural: es lo que la gente agraviada ha aprendido hacer para presentar reclamaciones y lo que las autoridades esperan que la gente haga en esas circunstancias.
Su frase final debería apropiarla y aplicarla el mismo Estado y sus representantes: Si queremos la paz, deberíamos, comenzar por el principio, por rechazar la violencia, al igual que las condiciones que la propician y la reproducen (como el abuso policial), para darle paso a la vida.

Carlos Méndez dijo...

No puedo estar mas de acuerdo!!

Anónimo dijo...

..una cosa es escribir sentado, cómodo, tomando un café..disfrutando de la libertad que da el conocimiento para opinar, pensar, decidir por los demás..y otra muy distinta es entender la realidad del pais en las montañas y las injusticias e inequidades por las que los campesinos reclaman..en general, los intelectuales y decisores de política no comprenden esto porque nunca les ha faltado un plato de comida en la mesa, o mejor, siempre han tenido el privilegio de elegir..y Alejandro..yo tengo la esperanza de unos pocos como usted puedan ver un poquito mas allá de las asignaciones de modelos de eficiencia y contribuyan a un pais mejor para todos, incluso para aquellos que no han tenido las oprtunidades que usted o yo hemos tenido..

Alejandro Gaviria dijo...

Anónimo 00.19: no es una exhortación circunscrita a los ciudadanos, es a todo el mundo, incluido el gobierno. Puede leerla también como autocrítica.

Sergio I Prada dijo...

Ariely tiene una buena entrada en su blog relacionada con este tema lo llama "irrational ethics" de los asesinos: "So it’s “okay” to kill a person outside your in-group for stealing or talking to the cops, but it’s crossing the ultimate line to do so within the group" (Leer http://danariely.com/2013/08/24/murders-morality/)

Alejandro Gaviria dijo...

Gracias Sergio. Muy interesante.

sara lucia gonzalez castellanos dijo...

En la cátedra universitaria el discurso propugna por una pais para todos, es decir incluyente. Pero entre el discurso y la praxis hay un abismo. La ruptura entre el ser y el hacer nos hace incoherentes, esta incoherencia que caracteriza no sólo a este sino a la mayoría de los gobiernos de turno es quizás el mal más grave. Colombia perdió el rumbo y no nos hemos sentado a pensar en formular las preguntas adecuadas, no obedecemos a una planeación estratégica direcciónada al bienestar y desarrollo enmarcada en políticas nacionalistas y de defensa de nuestra soberanía. No sabemos cual es nuestro lugar en el mundo y no valoramos nuestras riquezas.esta falta de identidad y de sentido de pertenencia permite que la corrupción, el mayor mal de esta democracia, debilite cada vez más las estructuras. Los ciudadanos protestan con justa razón, están hartos de tanta incoherencia.

Mary dijo...

Señor ministro, la salud es un derecho fundamental, no es un negocio; no se puede tener contento a todo el mundo, pero como enfermera, como boyacense, como campesina y como creyente en medio de las carreteras bloqueados de mi departamento he visto los excesos de parte y parte, no podemos decir que es el gobierno ni que son los campesinos,es el abuso de poder de los gobernantes y la indiferencia de los ciudadanos. necesitamos una reforma a la salud pero de verdad y el respeto a la mision medica; es algo que ustede puede hacer aun en contra de su presidente.....

Anónimo dijo...

Ministro, comparto su reivindicación de la Misión Medica, pero su reflexión me suscita los siguientes cuestionamientos:
¿Cómo pueden reconocer los manifestantes que se trata de un “verdadera” Misión Médica y no de otro Ardid como el de la operación Jaque ideado por el actual presidente en su momento ministro de defensa?
Pero más importante, ¿Por qué ese paciente crónico (es decir que era predecible su necesidad de cuidados médicos) lo montan en una ambulancia y lo dirigen contra un bloqueo, ¿acaso eso no es homicidio por ‘ingenuidad’?, ¿es que en Colombia no existen helicópteros o la diálisis peritoneal que se realiza en casa?
La pregunta y el cuestionamiento más general es: ¿Qué está haciendo el Ministerio ante esta situación anómala? ¿tiene un plan de contingencia empleando trasporte aéreo, traslados de especialistas, etc? ¿O es que en ejercicio de su función de modulador queda constreñido a pronunciar lamentos desde Twitter y Blogspot? ¿Concretamente puede darnos el link del plan de contingencia para el sistema de salud durante los paros? ¿O es que el riesgo no se puede gestionar y la decisión es mandar a morir a las personas contra los bloqueos?
¿Que planea hacer con los otros 5 pacientes que requieren diálisis que epidemiológicamente se espera estén en Miraflores?, ¿tiene un plan distinto a indignarse y culpar a los manifestantes cuanto los pacientes renales mueran? ¿O esa planificación excede las competencias que son injerencia del ministerio luego de la minimización del estado?
(dicho lo anterior, realmente creo que alguien que acepta trabajar para un dignatario que se atrevió a burlarse de los emblemas de la misión medica tiene poca autoridad moral para hacer esas reflexiones, sobre todo sin haber tomado distancia del hecho por ejemplo en su columna del 3 de Julio de 2011, no aprovecha para revindicar el respeto a la misión médica, ¿o en esa época no sabía en qué consistía?
Hablando de consistencia sería oportuno que emplee su Twiter para denunciar otras ilegalidades en el sistema de salud, además del paro del personal sanitario, como por ejemplo la contratación por cooperativas, ilegal y vigente, en vez de estar buscando leguleyadas para evitar el costo de contratar de manera legal a los trabajadores de la salud)

Alejandro Gaviria dijo...

Tenemos un plan de contingencia. Hemos movilizado varios pacientes por vía aérea. Hay mucha gente comprometida y trabajando sin descanso. Como toca.

De otro lado, su argumento sobre la Operación Jaque es falaz y (me perdonará la sinceridad) repugnante.

ADRIANA SEGURA VÁSQUEZ dijo...

De acuerdo en casi todo, salvo que protestar es un derecho legítimo que puede darse sin consecuencias como esta. Una cosa es protestar y otra muy distinta es paralizar a la Misión Médica.Un saludo cordial.

Alejandro Gaviria dijo...

Gracias Adriana. Saludos cordiales igualmente.

Anónimo dijo...

El argumento sobre la Operación Jaque además de repugnantes es estúpido.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=kZWAqS-El_g

Anónimo dijo...

(Es repugnante también su objetividad selectiva ágil para condenar a los sectores vulnerables (campesino y personal de salud trabajando por ODS o cooperativas sin derechos laborales), y lenta para condenar a los poderosos (ie. el impacto fiscal sobre el sector salud de la reforma tributaria, o el efecto sobre la salud de los campesinos de las intervenciones del ESMAD https://docs.google.com/spreadsheet/lv?key=0ApkEqPHp6VKXdEFEaGsxVG9mckRycnVKVE5aS3ZRSkE&usp=sharing), pero esa repugnancia que siento es problema mío)
Agradezco su tiempo y molestia en contestar, y reconozco en Ud una valentía y dedicación sin precedentes en un Ministro para discutir ampliamente sus posiciones.
De su respuesta me surgen las siguientes dudas:
¿Ya saben en qué falló el plan de contingencia en el caso del paciente de Miraflores? ¿Ya se ajustó para que no se repita?
Francamente no entiendo a qué se refiere con la falacia del argumento de la operación jaque:
¿A que no se usaron los emblemas de misión médica? El mismo presidente del momento lo reconoció, http://m.elespectador.com/impreso/tema-del-dia/articuloimpreso-disculpas.
¿A que Ud no pierde autoridad moral para condenar los abusos a la Misión Medica de la movilización por el hecho de no haberse pronunciado contra el uso de emblemas de la Cruz Roja en la operación jaque?
O ¿A que Ud sí se pronunció en contra del uso de distintivos de la cruz roja en la operación jaque? En cuyo caso me disculpo humildemente.
O ¿a que la movilización si tiene mecanismos para saber que no es un engaño, como ya lo ha hecho en otras de otras ocasiones el gobierno, entre ellas la operación jaque (ie. http://www.ips.org/blog/cvieira/mision-medica-con-escolta-militar/) ?
O ¿a que no se puede matizar el que la movilización irrespete la misión medica por el hecho de que el gobierno la ha irrespetado? En este caso me parece, a lo menos repugnante y manipulador, que un gobierno que puede aerotransportar pacientes los envié (deliberadamente o inintencionalmente por incapacidad administrativa) como un ariete humano para levantar los bloqueos.

Alejandro Gaviria dijo...

Denuncian obstrucción en Putumayo a una ambulancia con un menor. ¿Será que el uso indebido de emblemas en la “Operación Jaque” justifica esta barbaridad? ¿Será que este nuevo incidente obedece a una duda legítima sobre una posible perfidia o es simplemente un crimen injustificable?

Anónimo dijo...

El anónimo 19:44 es un gran estúpido. No demora en decir que los crímenes de las FARC o de los paramilitares son culpa del Estado por no haberlos prevenido. Típico mamerto ignorante, adoctrinado por Fecode y profesores resentidos. Da grima. Pobre país.

Anónimo dijo...

A sus preguntas:
1) En mi opinión no lo justifica, pero si puede explicar parte de la desconfianza y no apropiación de las instituciones por parte de la ciudadanía en general.
2) En mi opinión es un crimen injustificable, con responsabilidad compartida: unos por interferir con la misión médica; y otros por: (a) una imprudencia temeraria (de jugarse la vida de un paciente por una vía incierta existiendo alternativas), y (b) una incapacidad administrativa (para gestionar los traslados de una manera factible y segura en todos los casos).

Lo que le quiero decir es que desde una ética de los principios el ejecutivo (y ud como parte de él) tienen poca autoridad moral para juzgar el respeto a la Misión Médica (además excede su competencia). Y desde un ética consecuencialista es más útil que se dediquen a diseñar y ejecutar un plan eficaz para referir y contra referir a los pacientes, (y si excede su capacidad será necesaria entonces la emergencia sanitaria), además de ser esa sí su competencia.
Creo que una actitud contraria demuestra un interés enfocado en deslegitimar la protesta y no en proteger la vida de los pacientes.

Alejandro Gaviria dijo...

Las dos labores no son sustitutas. Todo lo contrario. Como funcionarios públicos, nos corresponde promover el respeto a ciertas normas sociales. No soy un predicador. No tengo ínfulas moralistas. Pero seguiré abogando por respeto a la Misión Médica. Con vehemencia y decisión.

Alonso Orrego Gaviria dijo...

Mirando a Colombia como un sistema.
Sistema que produce hombres que matan a otros hombres.
Un sistema enfermo !!!

Alejandro Gaviria dijo...

Recordé una frase de Zweig en Fouché: "la culpa de los revolucionarios franceses no es haberse embriagado de sangre, sino de palabras sangrientas".

PENAGOS dijo...

Apreciado Ministro: Me dejó muy preocupado la respuesta otorgada a Dario Arizmendi el pasado lunes, sobre la integración vertical.

Preocupado porque ya no se qué pensar acerca de su posición real (la de su fuero interno)frente a las Cajas...

Siento que Arizmendi lo empujó dolosamente (quién sabe con que interés) a que expresara una frase que pareciera Usted no quería: "francamente inconveniente"...

Fui a buscarlo a la Procuraduría para comentarle el tema..., pero no vi espacio para sugerírselo...

Ministro: igualdad no es mismidad. Somos distintos por mandato legal. Permitamos que el debate se de en la Corte, sin matar la discusión con la exclusión legal...

Le escribo aca, porque veo un espacio fresco de expresión. Ojalá pudieramos hablar del tema con franqueza, porque un dia siento que respalda las Cajas y el siguiente no y la verdad, me genera confusión...

En San Andrés nos defendió, pero en Caracol nos atacó. ¿Cómo saber qué piensa?

Le escribo a título personal, porque integralmente lo admiro mucho y quisiera tomarme un cafe con usted, sin las presiones de su investidura y simplemente poder compartir ideas en torno a este tema, para saber si insisto o no, por el bien del Sistema. En otro giro, quiero convencerme, YO, si debo continuar o no con esta posición.

Ministro, mil gracias!

luisandrespenagos@gmail.com

juan vicente dijo...

Alejandro Gaviria: estoy tratando de hacerle llegar una carta que escribí desde lo que veo alrededor de la reforma como estudiantes de medicina y antiguo estudinate de economía. Mi correo es juanvi13@gmail.com. Ya le mandé la carta a su correo viejo de los andes, titulada C.P Snow y la reforma a la salud. Ojala pueda leerla.

Anónimo dijo...

Va ganando la Contralora...

Dreamer PhD dijo...

http://www.nytimes.com/2013/10/15/business/3-american-professors-awarded-nobel-in-economic-sciences.html?smid=tw-share&_r=0

Anónimo dijo...

Señor ministro. Llegará un dia y estoy convencido que será así, cuando todo el pueblo se movilice y tumbe del pedestal a todos los mal llamados padres de la patria. La corrupción es tal y el asco del pueblo por sus gobernantes los hace cometer las mas grandes obscenidades. Y este esosolo el comienzo señor ministro

Juan Carlos Villar, MD, PhD dijo...

A mi me parece Dr. Gaviria que su punto de partida del comentario (atribuir la muerte de este pobre paciente al bloqueo de unas carreteras) es completamente errado desde el punto de vista técnico, y por ello desde el argumentativo.

Usted usa la muerte de este paciente para condenar estos métodos (que también yo condeno),pero especialmente para desvirtuar la protesta (que apoyo totalmente).

Hablemos de causalidad: la muerte de este paciente se debe a una falla renal terminal, cuya causa más probable sería una diabetes (la causa más frecuente) y quizá una hipertensión arterial (la consecuencia más frecuente) pobremente atendidas durante años, como ocurre con la mayoría de los casos en población colombiana.

Seguramente la enfermedad se convirtió en terminal después de años de retardo en el diagnóstico, falta de continuidad y articulación en el manejo; seguramente se perdieron más años (dando tumbos entre las esquinas de un sistema de salud que no resiste siquiera ser llamado así) para prevenir el avance de unas consecuencias previsibles y prevenibles hoy por hoy.

Luego, a consecuencia de estos problemas, este pobre paciente necesito hemodialisis.¿será este paciente uno de las miles de personas mantenidas (¿esclavizadas?) en unidades de hemodialisis de las multinacionales que manejan el negocio, mantenidas por más años, esperando un trasplante que no llega, frente a un sistema de donación y trasplante de órganos lleno de perversidades, mantenido así en nuestro sistema de salud? Definitivamente si, en términos de probabilidades al menos.

¿cree usted seriamente que después de este proceso de deuda de un sistema de salud con los colombianos, se puede atribuir como causa de la muerte de esta persona a las horas de espera en una carretera, frente a una vida de indolencia?

No suelo hacer estos comentarios, pero esta vez pudo mas la indignación. Me parece que se está usando la muerte de un paciente anónimo y poniendo como sus verdugos a quienes por cosas de la vida (en últimas por las mismas cosas se encuentran allí un paciente y unos campesinos desatendidos) están en el mismo sitio ese aciago día de protesta.

Me es difícil masticar que una persona de su formación y trayectoria (que mucho respeto) pueda usar de forma tan sesgada la causalidad de un fenómeno para filtrar un argumento lleno de ideología.

Dr. Gaviria, o para este caso Sr. Ministro, el disfraz de razonamiento técnico para filtrar una posición ideológica y denigrar de una protesta señalándola como de fanáticos irracionales no está de su lado.

Alejandro Gaviria dijo...

Juan Carlos: vergonzoso su comentario. Una retahíla sin sentido sobre las causas próximas y lejanas para justificar lo que fue casi un asesinato. Tendríamos, entonces, que disculpar los homicidios pues la política pública de regulación de armas de fuego es imperfecta y los determinantes sociales de la violencia, conocidos. Difícil leer algo más descabellado. Pero bueno…llevamos dos o más siglos justificando la violencia.

Alejandro Gaviria dijo...


Juan Carlos: tal vez Ud. no sabe (eso espero) que los miembros de la Misión Médica les suplicaron por horas (sin éxito) a quienes bloqueaban la vida para que dejaran pasar a la ambulancia con el paciente.

Juan Carlos Villar, MD, PhD dijo...

Dr. Gaviria, Independiente de sus calificativos, lo cierto es que este paciente muere después de décadas de enfermedad prevenible con atención deficiente, no de horas de espera por una hemodiálisis. De este tamaño es la desproporción.
Para ese paciente fueron esas las últimas horas de una larga cadena (digamos retahila) de penurias, muchas de las cuales se debieron seguramente a lo caótico digamos lo descabellado) de nuestro sistema de salud.
Ciertamente yo no sabía que las personas de la misión pidieron que las dejaran pasar. No me imaginaría algo diferente de un trabajador de la salud, y si yo hubiese estado allí hubiera hecho lo mismo. Yo he estado en esas, se bien lo que se siente, y por eso reitero mi condena a impedirles el paso, por si eso no había quedado bien claro. Pero que el paciente hubiese pasado y eventualmente se hubiera dializado no le hubiera quitado las décadas de desatención y muerte lenta que tenía acumuladas.
Hubiese sido una muerte más de esas que pasan silenciosas todos los días. Hubiese sido quizá unas horas, unos días, o unos meses después de esa diálisis. Una muerte más, que no hubiera suscitado la reflexión pública suya. Sólo imagínese en su blog la historia contraria: Un reconocimiento a los trabajadores de la salud que trasportaban al paciente por su profesionalismo para persuadir a unos campesinos enardecidos, y un reconocimiento a quienes protestaban por acceder a (lo que ellos considerarían) quitarle fuerza a su protesta para permitir el paso de este vehículo. Y luego imagínese diciendo que a pesar de estos altos encomiables de altruismo y respeto a la vida, ese paciente, como tantos otros muere por unos días después como resultado de su desatención crónica. Faltaría solo añadirle que antes de morir el paciente (a quien me imagino un boyacense de ascendencia campesina) había dejado una nota de apoyo a la protesta, culpando de su muerte a las deficiencias de nuestro sistema de salud para las personas con enfermedad crónica.
Esa hubiese sido una muerte distinta. Una que no se hubiera podido utilizar para ponerse en defensa de la vida, pero en esas circunstancias a las que usted alude. Y todo para terminar acusando como culpables a quienes fueron unos advenedizos en ese proceso, no al verdadero verdugo. Pero en fin, las personas que son, que llegan, o que trabajan para mantener nuestro status quo, llevan dos siglos justificándolo.
Mil gracias por haberme contestado (aun en los términos en que lo hizo, no es de todos los días para mi discutir con un ministro en público), pero por mi lado dejo ahí. Yo entiendo perfectamente cuál es su papel, como también se cuál es el mío.

Alejandro Gaviria dijo...

Colombia es un referente mundial en el manejo de ERC. Nadie lo dice. Pocos lo saben. La indignación y la ideología tienden a sustituir u obviar el pensamiento.

Aquí están las cifras y los documentos. Una buena referencia, creo, para quienes desean trascender los lugares comunes y sustentar sus opiniones.