sábado, mayo 19, 2012

Productores de odio


 “La adhesión a las causas políticas sólo puede ser una adhesión moderada, nunca una pasión desbordante”, escribió Alexis de Tocqueville a mediados de siglo XIX. Su admonición no ha perdido vigencia. Todo lo contrario. Las pasiones políticas siguen siendo un obstáculo para el cambio social y para la compresión cabal de nuestros problemas. Los apasionados de la política distorsionan la realidad, magnifican las dificultades y desean, secreta o públicamente, que las cosas vayan mal, que las condiciones sociales o políticas empeoren. Añoran una catástrofe que los enaltezca. Todos los fanáticos, sobra decirlo, son catastrofistas.

Algunos, los ubicados en el extremo derecho del espectro ideológico, señalan el deterioro constante de las condiciones de seguridad. Magnifican los problemas y minimizan los avances. Si las cifras revelan un hecho positivo, una disminución en los homicidios, por ejemplo, son consideradas incompletas o sospechosas. Cuando ocurre un hecho grave, como el atentado ocurrido esta semana en Bogotá, levantan el dedo acusador en forma casi celebratoria. Tristemente, para algunos fanáticos de la derecha los atentados terroristas son buenas noticias. La perversidad es quizás inconsciente, pero es notoria de todos modos.

Otros fanáticos, los ubicados más a la izquierda del espectro ideológico, proclaman el deterioro permanente de las condiciones sociales. Niegan rotundamente el progreso social. No lo consideran posible. Cualquier mejoría les resulta insignificante o mentirosa. Si las cifras muestran, por ejemplo, una reducción de la pobreza, las desechan con argumentos pueriles o paranoicos. Los fanáticos suelen matar (figurativamente) al mensajero que trae buenas noticias. Para ellos, ya lo dijimos, las buenas noticias son problemáticas, incomodas, estorbosas. La izquierda miserabilista, en particular, necesita la pobreza para justificar el resentimiento y confirmar una supuesta superioridad moral.

El fanatismo de izquierda y derecha puede combatirse por medio de armas conocidas: la ironía, el escepticismo y los datos. Pero estas armas no siempre son eficaces y los rivales son muy numerosos. Los foros de la prensa y los debates políticos están dominados, casi acaparados por los productores de odio. Muchas veces no vale la pena entrar a la refriega. Otras, conviene entrar furtivamente, señalar los prejuicios más notorios y abandonar el escenario de inmediato. El diálogo es imposible. Los fanáticos siempre suponen la mala intención de sus contradictores. Miran incluso con mayor recelo a los moderados que a los fanáticos de la otra orilla. El odio, al fin y al cabo, no es otra cosa que la idealización del enemigo.

“El moderado no aspira a ganar, a pelear para vencer. Esta más allá de la competencia, de la rivalidad y por lo tanto también de la victoria. En la lucha por la vida es el eterno derrotado”, escribió el filósofo italiano Norberto Bobbio en uno de sus últimos ensayos. Las adhesiones moderadas significan con frecuencia una claudicación, una renuncia voluntaria a la lucha política. Pero tienen también un lado combativo. “Detesto con toda mi alma a los fanáticos”, confesó el mismo Bobbio al final de su vida. El odio contra los productores de odio es el fanatismo (liberador, digamos) de los moderados. En Colombia ha sido, además, casi una necesidad democrática.

93 comentarios:

Alejandro Gaviria dijo...

La verdad sea dicha yo no odio a los fundamentalistas. Pero creo que me gusta escribir columnas para desatar sus odios. En este oficio es mejor recibir insultos que encomios. Uno se defiende más fácil de los primeros.

Alejandro Gaviria dijo...

Las citas de la columna fueron tomadas del excelente libro de Jesús Silva Herzog-Márquez, La idiotez de lo perfecto; en particular, del capítulo sobre Bobbio. He recomendado previamente este libro y lo vuelvo a hacer sin ninguna reserva.

JuanDavidVelez dijo...

Alejandro, pero yo creo que vale la pena explicar "con animo pedagogico". El escandalo del año pasado sirvió para que nosotros el pueblo entendieramos un poquito de esa línea de pobreza, lo que significa para los sueños del país. Estoy hablando desde mi punto de vista de izquierda moderada.

Serio creo que vale la pena la explicada.

eyder martinez montoya dijo...

"Tristemente para algunos fanáticos de la derecha, los atentados terroristas son buenas noticias." Tal vez la coma de esa oración debería ir después del "Tristemente". Como está parece que en verdad los atentados fueran una buena noticia.

Anónimo dijo...

La idealizacion esta ligada al terror escribio estanislao zuleta. Es por esto que los creyentes de cualquier doctrina pierden el uso de la razon, caen facillmente en lla justificacion maquiavelica de la causa.. Se convierten En productores de odio que no estan dispuestos a cambiar de opinion. Y todo empieza por desear el oceano de mermelada sagrada...

(escrito sin tildes desde el ipad)

Alejandro Gaviria dijo...

Eyder: gracias. Tiene toda la razón. Voy a corregirla. Cosas del afán tal vez.

Juan David: lo importante es que la reducción de la pobreza no depende de la metodología, esto es, del valor de la línea. Recuerde la gran conclusión de nuestra discusión del año pasado: más que en el nivel, que depende de una línea muy difícil de definir, deberíamos centrar nuestra atención en los cambios, en las variaciones de la pobreza, las cuales en general son bastante independientes de la línea.

JuanDavidVelez dijo...

De acuerdo. de verdad que yo entendí eso el año pasado con las explicaciones "con animo pedagógico Cecilia". Yo con lo de las dos metodologías estaba molestando.

Alejandro Gaviria dijo...

Juan David: los profesores entramos en modo pedagógico hasta con los chistes.

jaime ruiz dijo...

Ya se sabe, hay un bando de fanáticos del asesinato y un bando de fanáticos del respeto a la vida humana y en el medio los rectos, sensatos y bondadosos que toleran la mitad de los asesinatos. El atentado contra Londoño le sirvió al comedido Alejandro Gaviria, al lado de otros equilibrados como León Valencia, para denunciar la manipulación de la derecha y el vil aprovechamiento por el uribismo para fines políticos.

Tanto cinismo inspira más desprecio y asco que los mismos crímenes, con los que al final personajes como los columnistas de El Espectador o Semana terminan teniendo relación (Lisandro Duque advertía contra el plan para matar a Teodora, que sirvió para distraer la vigilancia).

Parece que en últimas oponerse con firmeza a los asesinos fuera hacerse equivalente a ellos, mientras que lo diferenciador sería ponerse en realidad de su parte (con infinidad de mentiras francamente criminales, como acompañar al sicario moral Abad Faciolince, que anunciaba en una columna que Alejandro citó que la señora Hurtado no volvía a Colombia porque Uribe la mandaba matar, o culpar al público de la persecución contra Arias, por no hablar del apoyo a la campaña de calumnias de Mockus, Claudia López, Otálora, Morales Rivera y el citado León Valencia en 2010).

En definitiva, el cinismo previsible: matar gente con bombas resulta equivalente a no formar parte de esa mayoría de las clases altas que se entusiasman con la esperanza de asegurarse privilegios y evitarse problemas premiando a quienes las ponen, aun a sabiendas de que eso multiplicará sus crímenes (vienen sin la menor duda miles de asesinatos en las ciudades, que previsiblemente los compañeros de faenas de Alejandro, es decir, los equilibrados como Natalia Springer que denuncian a ambos bandos, atribuirán a la mano negra de la extrema derecha como ocurrió con la bomba de El Nogal, con la de la Escuela Superior de Guerra, con la de Caracol y con todas en realidad).

Hay un bando de la ley y otro del hampa. Los agentes más dañinos de este último son los que ponen cara de angelitos para favorecer los crímenes de sus compañeros. Hay quien quiere que cesen los asesinatos y quien hace equivaler a los asesinos y a quienes quieren disuadirlos de sus crímenes. El confort de estar al lado de abiertos instigadores de crímenes conversando con ellos sin despertar su hostilidad termina llevando a muchos a formar parte de su conjura.

El conjunto de la prensa colombiana está en la tarea de colaborar con los crímenes (como el atentado contra Teodora o los rumores de golpe de Estado), de alentarlos con presiones para que se premien, de la formidable industria del odio contra el anterior gobierno (ya pasadas las elecciones, las decenas de columnas rabiosamente antiuribistas de Alejandro en 2010 dejaron paso a reflexiones más "distraídas") y a descalificar toda resistencia al premio del crimen, que es lo que manifiestamente busca Santos. Esta columna tiene ese propósito, y en últimas forma parte de esa tarea. El terror fariano que está despertando, al lado del cual la escabechina de los ochenta y noventa será un rasgo de buenos tiempos, requiere ese trabajo de los equidistantes, en últimas acompañantes también de la política del amor, gracias a la cual Holman Morris ejerce su amorosa tarea en Canal Capital.

Anónimo dijo...

Ese sujeto(s) jaimeruiz vomitó la bilis!!!!!! ¿no será que detrás del "seudónimo" está el primo del narcoterrorista mas sanguinario de la historia, jose obdulio gaviria?

Anónimo dijo...

Mire que el atentado también sirvió para que periodistas mediocres de otro país lo tildarán de héroe; y buscan crear "bloques" o "frentes" semejantes al narcoterrorismo de las farc.

El atentado de londoño es semejante al de Vargas Lleras; intervinieron agentes del estado (antigua empresa criminal DAS) que ahora ahonda el CTI.

Maldoror dijo...

Alejandro:

¿Ud. no tiene una columna igualita (me refiero casi calcacada palabra por palabra) a esta publicada anteriormente?

Andrés Barreneche dijo...

Es curioso cómo, en la tierra de origen de Tocqueville, una campaña para elecciones presidenciales puede llegar a ser hoy en día tan salvaje. Se puede decir que los candidatos buscaron fanáticos en lugar de adherentes.

Marine Le Pen (Frente Nacional, extrema derecha) inspiró odio contra los inmigrantes, el euro y la UE. Mélenchon (Frente de Izquierda, extrema izq.) provocó desprecio contra los capitalistas y sus rentas. Ambos candidatos parecen de otra época, lo extraordinario es que el primero obtuvo 18% del sufragio en la primera vuelta.

Dado el dicho resultado, Sarkozy (UMP, centro derecha), cuyo discurso era menos fundamentalista, intensificó sus reproches de la inmigración en la segunda vuelta.

Finalmente Hollande (Partido Socialista, centro izquierda), no hizo campaña en favor de su propio programa sino en contra del gobierno de Sarkozy. Logró inspirar odio a tal punto que daba pena señalar aspectos favorables del actual gobierno.

El único candidato de centro que abogó por la moderación, Bayrou (MoDem), tan solo obtuvo 8% de los votos en la primera vuelta.

Estos odios sobresalen claramente en el debate entre primera y segunda vuelta entre Sarkozy y Hollande. Poco respeto entre los candidatos y menos con los moderadores (que terminaron sirviendo solo de adorno). Hollande interrumpía sin cesar y Sarkozy con sus calificativos y su referencia a DSK.

En fin, la campaña dejó mucho de que desear del país de Tocqueville.

Juan David Villegas dijo...

El fanático no acepta que lo máximo a que puede aspirar es a un equilibrio nash. De todoas formas son necesarios para llegar, precisamente a dichos equilibrios, por lo pronto nuestra función tal vez sea ser fnanáticos del consenso

Alejandro Gaviria dijo...

Maldoror: he publicado dos o tres columnas parecidas, una se llamaba Pensadores dobles, otra Inmunes a la realidad. No las leí antes de escribir esta columna. El fondo es el mismo, pero las palabras diferentes.

Tarantini dijo...

Alejandro,

Hace tiempo vengo pensando, sin fanatismo, si Colombia va bien, y tengo que decir, sin estadísticas a mano, solo empíricamente, que Colombia no puede ir bien. Que el mundo que pinta el gobierno y sus voceros, el presidente, ministros y demás funcionarios; el banco de la república, los presidentes de los diferentes gremios y demás personajes, no es real, no puede ser cierta tanta belleza y "crecimiento" económico y "progreso".

Le pongo dos ejemplos, para no ser pesimista en extremo, el primero, cómo podemos decir que en hora buena el TLC, con nuestra infraestructura vial y portuaria actual.

El segundo, como podemos decir que Bogotá es la ciudad más importante de Colombia, con estas vías, que están tan deterioradas que molesta hasta pagar el impuesto sobre los vehículos, como ciudadano se siente uno atacado en su buena fe.

Y, nada que decir, de la incomodidad que se tiene que soportar en TM con la invasión al espacio personal en este medio de transporte masivo.


Yo creo que el odio se reproduce fácilmente en este país, solo por el hecho de tener que soportarlo; y viendo la indolencia de los actores de todas las corrientes: unos señalándonos que buen país tenemos y otros atorméntando aún más nuestra existencia y atentando contra la vida de los demás sin discriminación alguna.

Alejandro Gaviria dijo...

Andrés: hay un libro de Tocqueville sobre su paso por el parlamento, una especie de memoria política, The Recollections (en su versión en inglés), que resume el espíritu de su comentario: un moderado medio perdido en un mundo de fanáticos.

Cuando leí el librito sentí casi cierta tranquilidad: podría estar describiendo la política colombiana (o la de cualquier país). Tocqueville se sentía como un eterno derrotado. Bobbio en eso tenía razón.

Anónimo dijo...

Cuando entenderá el economista que un modelo econométrico, una regresión lineal múltiple, no puede prescindir de la política ni de la pasión política. La pasión es un dato con que debe contar cualquier análisis medianamente serio de la realidad. Como Gaviria se niega moralinamente a incluir ese dato, siempre verá la realidad distorsionada por su ideología –por su falsa conciencia- de la moderación. Los análisis de Tocqueville son muy similares a los de Marx que en el párrafo que sigue puede ser muy didáctico para el columnista: “Si examinamos esas conjuraciones de los muertos en la historia universal, observaremos en seguida una diferencia que salta a la vista. Camilo Desmoulins, Dantón, Robespierre, Saint-Just, Napoleón, los héroes, lo mismo que los partidos y la masa de la antigua revolución francesa, cumplieron, bajo el ropaje romano y con frases romanas, la misión de su tiempo: librar de las cadenas e instaurar la sociedad burguesa moderna. Los unos hicieron añicos las instituciones feudales y segaron las cabezas feudales que habían brotado en él. El otro creó en el interior de Francia las condiciones bajo las cuales ya podía desarrollarse la libre concurrencia, explotarse la propiedad territorial parcelada, aplicarse las fuerzas productivas industriales de la nación, que habían sido liberadas; y del otro lado de las fronteras francesas barrió por todas partes las formaciones feudales, en el grado en que esto era necesario para rodear a la sociedad burguesa de Francia en el continente europeo de un ambiente adecuado, acomodado a los tiempos. Una vez instaurada la nueva formación social, desaparecieron los colosos antediluvianos, y con ellos el romanismo resucitado: los Brutos, los Gratos, los Publícolas, los tribunos, los senadores y hasta el mismo César. Con su sobrio practicismo, la sociedad burguesa se había creado sus verdaderos intérpretes y portavoces en los Say, los Cousin, los Royer-Collard, los Benjamín Constant y los Guizot; sus verdaderos caudillos estaban en las oficinas comerciales, y la cabeza atocinada de Luis XVIII era su cabeza política. Completamente absorbida por la producción de la riqueza y por la lucha pacífica de la concurrencia, ya no se daba cuenta de que los espectros del tiempo de los romanos habían velado su cuna. Pero, por muy poco heroica que la sociedad burguesa sea, para traerla al mundo habían sido necesarios, sin embargo, el heroísmo, la abnegación, el terror, la guerra civil y las batallas de los pueblos. Y sus gladiadores encontraron en las tradiciones clásicamente severas de la República Romana los ideales y las formas artísticas, las ilusiones que necesitaban para ocultarse a sí mismos el contenido burguesamente limitado de sus luchas y mantener su pasión a la altura de la gran tragedia histórica. Así, en otra fase de desarrollo, un siglo antes, Cromwell y el pueblo inglés habían ido a buscar en el Antiguo Testamento el lenguaje, las pasiones y las ilusiones para su revolución burguesa. Alcanzada la verdadera meta, realizada la transformación burguesa de la sociedad inglesa, Locke desplazó a Habacuc.”

Alejandro Gaviria dijo...

Tarantini: tal vez los juicios globales, agregados son imposibles. Colombia no está bien, eso es obvio. Pero no podemos decir que no haya progresado en algunas dimensiones. Brasil tiene una infraestructura, para su tamaño y desarrollo, tan mala como la nuestra. Sus indicadores de desigualdad son (en números redondos) iguales a los nuestros. La corrupción es peor. La economía dejó de crecer. Pero muchos analistas colombianos creen que Brasil está acercándose al cielo y Colombia, al infierno.

Anónimo dijo...

Hay gente tan colonizada intelectualmente, o tan "mayamizada" que no reconoce la realidad si no viene en idioma inglés. Este es el excelente relato de Tocqueville, no de su paso por el parlamento, sino de la historia de la revolución de 1848 en Francia, asombrosamente parecida al Dieciocho Brumario de Marx: Tocqueville, Alexis de (1994): Recuerdos de la revolución de 1848. Madrid: Editorial Trotta.

Alejandro Gaviria dijo...

Vuelvo y me repito en referencia al comentario del anónimo 7:57: muchos de quienes no saben economía suelen pasar de la ignorancia al revisionismo. ¿Qué tiene que ver una regresión lineal en todo esto? Nada.

Sobre la asociación de Tocqueville y Marx, solo cabe la risa o la estupefacción.

Alejandro Gaviria dijo...

Anónimo 8:08: Tocqueville era miembro del parlamento en 1848. Y sus memorias, me permito recordarle, contienen muchas páginas sobre el fanatismo y las maniobras de los políticos de su época. Le recomiendo su lectura. En cualquier idioma.

Anónimo dijo...

¿Explico el símil del modelo econométrico con muñecos de plastilina? La risa se helará en cierto labios cuado lean los dos textos que parecen no conocer: los Souvenirs y el Brumario.

Anónimo dijo...

Hace muchos años leí los "souvenirs": ¿Discutimos ahora sobre ellos? listo, le doy la salida.

Alejandro Gaviria dijo...

No me interesa. Hay mejores formas de perder el tiempo.

Anónimo dijo...

Para la muestra un botón: Un solo parecido entre los textos de Marx y Tocqueville a próposito de 1848: el retrato de Luis Bonaparte. ¿O no?

Alejandro Gaviria dijo...

Anónimo: aporto este texto que leí hace algunos meses. Creo que clarifica algunas cosas.

Juan Esteban dijo...

De acuerdo Alejandro, no vale la pena gastar pólvora en gallinazos... y es cierto, algunas veces hay mas veneno en un elogio que en una critica.
Acerca del odio que se transmite en algunos "twiterazos" (que palabra mas fea...!!!) me acorde de una frase de Canetti:
“ Entre los rasgos que más llaman la atención en la vida de la masa existe uno, que se podría designar como cierto sentimiento de persecución, una peculiar y furiosa sensibilidad e irritabilidad respecto a los enemigos señalados como tales de una vez y para siempre. Estos pueden emprender lo que se les antoje, pueden proceder con dureza o amabilidad, ser comprensivos o fríos, duros o blandos; sin embargo, se interpreta todo como si arrancase de una inconmovible malignidad, de una mala disposición para con la masa, de una intención preconcebida de destruirla abierta o solapadamente.”

Alejandro Gaviria dijo...

Jaime: mis columnas de 2010 rechazaron y denunciaron un intento de acumulación inconveniente e ilegitimo de poder por parte del entonces presidente Uribe. No creo que ello me convierta en un criminal o en un asqueroso.

Anónimo dijo...

Los think tanks neoliberales, luego contribuir eficazmente a quebrar la economía mundial, se aferran ahora supersticiosamente al espectro de Tocqueville. Dice Marx: “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidos por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal. Así, Lutero se disfrazó de apóstol Pablo, la revolución de 1789-1814 se vistió alternativamente con el ropaje de la República Romana y del Imperio Romano, y la revolución de 1848 no supo hacer nada mejor que parodiar aquí al 1789 y allá la tradición revolucionaria de 1793 a 1795. Es como el principiante al aprender un idioma nuevo lo traduce mentalmente a su idioma nativo, pero sólo se asimila el espíritu del nuevo idioma y sólo es capaz de expresarse libremente en él cuando se mueve dentro de él sin reminiscencias y olvida en él su lengua natal.” (Brumario).
Agradezco a Alejandro el texto de la intervención de Tocqueville, individuo admirable como el que más, aunque traicione a su clase. Conservador monárquico como era, se le ve arengar a favor de la Revolución Francesa que segó la cabeza de la aristocracia a la que pertenecía. Marx estaba contra Babeuf y su igualitarismo por lo bajo, contra el jefe de la clase obrera francesa en 1848 Louis Blanc y sus talleres nacionales para resolver supuestamente el desempleo. El retrato que de Blanc hace Tocqueville en otro texto, es apasionado, violento, clasista y odioso, porque Tocqueville receta la moderación que no se aplica a si mismo. No obstante es una figura admirable de la que retomo las siguientes expresiones del discurso parlamentario que nos brinda Alejandro:

“Did I have the weakness of mind to suppose that revolution was coming because this or that man was in power, or because this or that incident excited the political anger of the nation? No, gentlemen. What made me believe that revolution was approaching, what actually produced the revolution, was this: I saw a basic denial of the most sacred principles which the French Revolution had spread throughout the world. Power, influence, honors, one might say, life itself, were being confined to the narrow limits of one class, such that no country in the world presented a like example.”

“Finally, the French Revolution wished—and it is this which made it not only beatified but sainted in the eyes of the people—to introduce charity into politics. It conceived the notion of duty towards the poor, towards the suffering, something more extended, more universal than had ever preceded it. It is this idea that must be recaptured, not, I repeat, by substituting the prudence of the State for individual wisdom, but by effectively coming to the aid of those in need, to those who, after having exhausted their resources, would be reduced to misery if not offered help, through those means which the State already has at its disposal. That is essentially what the French Revolution aimed at, and that is what we ourselves must do.”

Camilo Andrés dijo...

Equidistante son los puntos que une para meter en una línea a gente apegada a la ley y a sicarios y propagandistas del terrorismo como León Valencia o Sergio Méndez, alias Maldoror.

juan francisco muñoz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Camilo Andrés dijo...

Rechazar el terrorismo y acusar al gobierno por su complicidad con Chávez y por ende con las Farc, es ponerse feliz según Alejandro.

Según esa misma lógica, estaríamos dichosos si hubiesen asesinado a Fernando Londoño. ¡Qué genio! Tanto cinismo no es normal.

Anónimo dijo...

“Los think tanks neoliberales que quebaron la economía mundial”, dicen por aquí. El fanatismo es también una renuncia a pensar, una forma de pereza mental, una sustitución mediocre del discernimiento por las fórmulas vacías. Los fanáticos no piensan, gritan. Cada vez más duro.

Anónimo dijo...

¿Que dirán los "think tanks" neoliberales ahora que Bankia quebró en España?: ¿¡No queremos que el Estado ladrón intervenga en el economía, abajo el Estado, viva el libre mercado! ¡Déjennos hundirmos solos como dicta el laissez faire!? Para nada, ahora acuden contritos al Estado mientras toman fuerza y crecen las ganancias para echar de nuevo al Estado a patadas del "libre mercado".

Anónimo dijo...

Señor Muñoz, sobre el texto de Marx del Brumario: podría ser religión, pero también un brillante ejercicio de dialéctica hegeliana, o una página literaria sin igual, o una lección de historia, o una recreación del mito del eterno retorno, o una teoría fundante de la historia y las ciencias sociales. Por otra parte, aplaudo su espíritu tolerante con esos estudiantes y con los del otro lado del espectro.

Anónimo dijo...

Creo que el anónimo del Brumario y los think tanks está un poco confundido. Parece un Quijote indigesto de lecturas desordenadas. Apostaría que trabaja en una universidad pública, donde se dedica a combatir el sistema que alimenta y hace posible su ociosidad.

Velia dijo...

Alejandro soy lectora constante de su columna en El Espectador y celebro que existan columnistas como usted que ayuden a sembrar en la conciencia de los Colombianos la necesidad de alejarnos de las pasiones políticas para avanzar en el cambio social y entender nuestra problemática. Que han dejado las pasiones políticas a nuestro país? muerte y desolación, corrupción y pobreza, odio e intolerancia. Su columna de hoy está muy conectada con la del escritor William Ospina "Polemizar" y de esta destaco lo siguiente: " Por ello, quienes tienen el privilegio de influir con el lenguaje en sus conciudadanos, tienen una grave responsabilidad: no pueden callarse en nombre de la prudencia, ni pueden exacerbarse en nombre de la libertad; tienen el deber pedagógico de estimular más el pensamiento que las pasiones."

Anónimo dijo...

Parece que usted y su polemista de épocas pasadas están de acuerdo en algo: http://www.elespectador.com/opinion/columna-347363-polemizar

Él en tono más poético y usted más racional.

Mauricio R.

Anónimo dijo...

El anónimo de las 11.09 puede tener razón. Pero ¿el mismo nunca ha estado confundido? ¿Tiene todo claro? ¿En que orden deben hacerse las lecturas? Comprendo que la universidad privada limite el concepto de Universidad, porque en ella no puede hablarse ni contra los propietarios de la misma ni contra el gobierno, ello sería “patear la lonchera” como dice la masa, pero ¿Qué tiene de malo la Universidad pública? ¿Si se trabaja en la U. Pública uno no debe pronunciarse contra el gobierno o contra el Estado? ¿Por qué? ¿Por agradecimiento? ¿Por temor? ¿El que trabaja en U. Pública debe estar con el gobierno o con el Estado porque este le paga el salario?

Alejandro Gaviria dijo...

Anónimo 12:03: estoy seguro de que usted es consciente de la inexactitud de su comentario. En la universidad donde yo trabajo, por ejemplo, hay libertad absoluta de pensamiento y opinión. La crítica no es un monopolio exclusivo de las universidades públicas. Ni su defensa debería estar basada en infundios o supuestos erróneos sobre las universidades privadas.

Mauricio: leí la columna de William Ospina. Sin duda hay varias coincidencias. No me preocupan. Todo lo contrario. Sobre todo dado el tema en discusión.

Alejandro Gaviria dijo...

Sobre la importancia de las respuestas democráticas al terrorismo.

Anónimo dijo...

Amigos que trabajan en la Universidad de los Andes desmienten aquello de que allí "hay libertad absoluta de pensamiento y opinión". Lo que ocurre es que como todos están satisfechos de si mismos y de la clase en que nacieron, no tienen porque dedicarse a la crítica. Si se dedican mucho a ella les recuerdan la lonchera. De la Universidad de los Andes botaron por cualquier "dame acá esas pajas" a Germán Colmenares, el mejor historiador que ha tenido este país y la lista es larga.

Javier Moreno dijo...

Caray, esto se volvió pelea universidades públicas versus universidades privadas. No me lo esperaba. Es un ejemplo perfecto del tipo de resentimientos que alimentan con mucho éxito los extremistas.

Anónimo dijo...

¡Juzgar a los profesores por su clase social! Excelente argumento. Sin darse cuenta el anónimo anterior le da la razón al columnista. Y revela un resentimiento muy pendejo.

Anónimo dijo...

Entre el "general" o comandante o como se llame el esperpento ese que insulta y castiga a sus subalternos por hacer su trabajo y cumplir con la ley en caso de infame senador merlano y la pruebaba del alcoholemia, y los que hablan de universidades públicas y privadas en términos de lucha de clases, no se sabe qué es más deprimente.

Sebastián Jaén dijo...

Estimado Alejandro, muy pertinente tu reflexión y yo le agregaría que las tecnologías modernas de la información más que llevarnos a ese discurso cívico, se han convertido en catalizadores de todo este fundamentalismo.

Camilo P. dijo...

Unos versos de Oscar Hahn:
CUADRILÁTERO
A los que vengan a golpearse
Sin conocerse, sin odiarse
el cuadrilátero ya espera

Blanco con blanco frente a frente,
negro con negro frente a frente,
y blanco y negro y negro y blanco
danzan la danza de la muerte.

Pégale, pégale en la cara,
pégale, pégale, en la mente,
con sangre negra o sangre blanca
se embriagarán igual las gentes.

Dale más fuerte sobre el toráx,
dale más duro sobre el vientre,
bailen al son de los aplausos,
bailen la danza de la muerte.

A los que vengan a golpearse
sin conocerse, sin odiarse,
el cuadrilátero ya espera.

jhonny dijo...

Sería como un tipo de pseudo-Ciorán. Me gusta, aunque siento lástima -o más bien risa- por quienes creen en la seriedad. Creo que, aparte de su naturaleza aburridora, es el comienzo de un buen fanatismo: de aquí de los comentarios de algunos Anónimos, y de Jaime Ruiz, hay bastante material...

Anónimo dijo...

Preocupante....
http://www.youtube.com/watch?v=vXFGV1wizUQ&feature=relmfu

Los amigos de Jaime Ruíz al poder

Alejandro Gaviria dijo...

Jhony: la conciencia nihilista es un buen antídoto contra cierto fanatismo solemne.

Anónimo 17:25: completamente de acuerdo.

Juan Carlos dijo...

Debo reconocerme como moderado y en consecuencia derrotado, pero igualmente fánatico contra los fanáticos. Pero mi lectura del texto fue otra: sentí que de alguna manera estaba leyendo que Uribe es un extremista de derecha a quien el atentado contra Londoño le viene bien para sostener su teoría del deterioro de la seguridad. Como si sólo él pudiera proveer seguridad. No pude dejar de percibir a Uribe como uno de los "productores de odio" y quizá el principal.

Y para equilibrar la balanza viene la crítica a la izquierda trágica e incrédula con quienes, por definición, el diálogo es imposible. Pero no pude imaginar un nombre o una persona que representara ese sector, como si me ocurrió con la derecha. Quizá es porque tengo la impresión de que hay muchos y ninguno representativo.

Es posible que no sea sano para la discusión personalizar las posturas políticas y discutirlas de manera abstracta, pero debo confesar que me fue imposible leer la columna sin imaginar a Uribe atacando a Santos y sacando partido, de alguna manera, de las situaciones difíciles.

Más que odio por los fanáticos siento que ellos no afectan mi fé en las oportunidades de Colombia y en el buen tino de Santos y el Ministro Echeverry.

Sansinverguenza dijo...

Una cosa es ser moderado, otra muy distinta ser pusilánime, y otra, peor, es ser cómplice. ¿Será que a Álvaro Gómez, que concilió con el M19, lo mataron por radical o porque querían callarlo? ¿Disentir del statu quo es ser radical? ¿Insinúa que Uribe o el mismo Londoño deben callarse? Cuando mataron a Alvaro Gómez también señalaron a la "extrema derecha", pero querían callarlo y lo callaron. ¿Si el atentado hubiese sido contra Piedad Córdoba los que hoy critican a Uribe por no callar hubiesen exigido a un Cepeda o Robledo que se callaran? .......... De otro lado hay que preguntarle a Alejandro, ¿Hace cuánto no pasa por el Brasil? ¿Mirándose el ombligo desde la Atenas Suramericana?

Alberto dijo...

Alejandro;

Buena frase: "En este oficio es mejor recibir insultos que encomios. Uno se defiende más fácil de los primeros".

Estoy tan de acuerdo con la columna que después de tantos años de resitencia me dieron ganas de leer a Bobbio.

Buena noche.

Alejandro Gaviria dijo...

Sansinverguenza: pasé por Brasil el año pasado. Sigo pensando que está sobrevaluado. Y las noticias recientes parecen confirmarlo.

Alejandro Gaviria dijo...

Lulismo. Sobre el modelo económico de Lula.

Anónimo dijo...

Tendrá alguna relación esta noticia con el atentado del traicionado Londoño?

Esas bandas también generan discordia, son oscuras y siniestras....ah, y productoras de odio. Se olvidan que existe honor y patria, y suelen ser dirigidas por truanes de la talla de jose obdulio o mario "j"uribe;

Anónimo dijo...

¿Es esta la perla del Jaime Ruiz que escribe aquí? Aparece en el foro del El Tiempo en los comentarios a la columna de Mauricio Vargas. Más evidencia sobre los "Productores de odio":


donjaimeruiz Hace 7 horas



El atentado fue un encargo de Santos, bien a las farc o a otras entidades del mismo jaez, como el das de los tiempos de Samper que tanto tendría que decir sobre la monita retrechera o el hijo del coronel Cifuentes. Sencillamente es la continuación de una persecución que no daba suficiente resultado con el encarcelamiento infame de Andrés Felipe Arias y la orden de captura contra Luis Carlos Restrepo, así como con la obsesiva presión sobre Panamá para que extradite a María del Pilar Hurtado. Bueno, eso sirvió para anular a Uribe como opositor, que a fin de cuentas hasta terminó aceptando el tal marco legal para la paz, pero quedaba Londoño, al que no habían logrado acallar quitándole la pauta publicitaria a su programa (lo que convierte a la prensa en pura máquina de propaganda). ¡Qué raro, lo hicieron con Gaitán, con Galán, con Álvaro Gómez, siempre el clan López-Samper que es hoy la base del santismo!

silogysmes_mao dijo...

Desde la Isla de Martinica

Paseando en bicicleta made in China
con canasta para el perro Telemaco

Repito el mantra que devuelve la ola: ' El dia de la madre es un concepto genial '.

bebeprobeta dijo...

MAO :

El Heroe de Invercolsa. Ese tipo anacronico. Un figurin de la patria boba sin audiencia.

Anónimo dijo...

¿Cómo será Jaime Ruiz bailando reggaeton?

Maria Valentina Ramirez Montoya dijo...

Por lo general me gustan muchísimo estas columnas semanales... pero esta entra definitivamente a mi top 5!
En efecto los fanatismos corroen todo, no sólo la política... En algunos comentarios que leo regularmente, en este y otros blogs, me sorprende la línea tan delgada que existe entre la pasión y convicción por las creencias propias, y el desespero que alcanza a sentirse en las palabras de quien piensa diferente.
Honestamente, disfruto más leyendo aquello con lo que no estoy de acuerdo, porque por lo menos me permite entender cómo es de amplio el espectro de posibilidades de interpretación de los hechos!
Sería muy aburrido que todos pensáramos igual, no habría retos intelectuales de ningún tipo.

Anónimo dijo...

Que feo!

mañana londoño estará destilando odio y veneno en la radio.

Un elemento más de cultura visceral de odio.

Sansinverguenza dijo...

Alejandro. Revaluado el Reais. Pero desde territorio Carioca confirmo que en infraestructura nos llevan años luz. Dos aeropuertos, puertos, autopistas, metro, ferrocarril, buses en paraderos, movilidad, etc.. Hasta las favelas son chiquitas al lado de Ciudad Bolívar! Sao Paulo es otro nivel. Con todo respeto, compararnos con Brasil es iluso y provinciano. No por el PIB per capita, sino por el volumen bruto y el momentum imparable de su peso económico. Y por que aquí ya se pusieron de acuerdo sobre lo fundamental.Ordem e progreso. Un lema genial!

silogysmes_mao dijo...

Bebetus : Tuve ganas de ordenarle al perro Telemaco una mordida grave al culo del Heroe de Invercolsa.Pero me detuve.Yo tambien quiero leer al idealista Bobbio sin remordimientos santisimos.

Recordemosle a los nenes Andinos que el hijo de Deng-Xiaoping fue Ejecutado por malversador de fondos.

Nada. Que alguno intentara meter a la cultura greco-caldense del Heroe en otro narco-corrido para espantar a iszquierdiztazs de salon.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Los profesores son la fracción dominada de la clase dominante.

Anónimo dijo...

Sobre elodio versus ecuanimidad, recomiendo la lectura de la entrevista de MJD en la revista Semana a los hijos de Londoño.

http://www.semana.com/nacion/no-pregunten-eran-izquierda-derecha/177464-3.aspx

Julio Carrizosa dijo...

Alejandro: el fanático, de izquierda o de derecha es un simplificador, su modelo mental no tiene sino una sola visión y es incapaz de reconocer la complejidad de las situaciones pero los modelos mentales pueden modificarse, la reflexión es uno de los instrumentos capaces de debilitar dogmas y eliminar simplezas. Creo que su columna es un buen impulso para que algunos reflexionen.

Anónimo dijo...

"¿Será que a Álvaro Gómez, que concilió con el M19, lo mataron por radical o porque querían callarlo?"

Probablemente por pactar con el M-19. Si fuera para callarlo, lo habrían matado mucho antes, dado que siempre dijo lo que dijo sin hacer concesiones de ninguna especie ¿O no?

Anónimo dijo...

¿En que cuentos oscuros anduvo londoño antes del atentado?

¿será que repartió mal un botín?

Alejandro Gaviria dijo...

Sobre el terrorismo verbal de Hermes Tovar.

Anónimo dijo...

Curiosamente nadie le ha pedido cuentas a Uribe en su propio contexto ¿ Por qué no destruyó a las FARC en ocho años de guerra intensa en donde tuvo todos los poderes y todo el respaldo? ¿ que le impidió hacer su taréa?

Anónimo dijo...

Porque los ocho años no le alcanzaron, y como se le chispoteó la re-re-elección, no le quedó otra que apoyar a Santos para que le "custodiara" el poder (del cual creyó haberse apropiado en forma definitiva), mientras él se las ingeniaba para volverse hacer reelegir, al estilo Putin. Pero como Santos tiene sus propias ambiciones, ya no de señor feudal sino de estadista tropical (mírenle si no los colores de los atuendos que luce en tierra caliente), pues ahora Uribe se siente víctima de una supuesta puñalada trapera y anda por ahí como un desquiciado dando palos de ciego a tuiterazo limpio, denunciando traiciones a diestra y siniestra. Lo deben encerrar, realmente, pero ya no en una cárcel sino en un hospital mental. Es un loco peligroso.

Alejandro Gaviria dijo...

“It is in a way a high tribute to Tocqueville that at no time has there been, or is there
likely to be, anything called Tocquevilleism.”

bebeprobeta dijo...

mao ;

( Que no fueron los partisanos comunistas los que acabaron con Mussolini humillandolo y torturandolo,sino agentes secretos britanicos,segun dice el biografo Renzo de Felice )

silogysmes_mao dijo...

Bebis : Esta vaina de Perec. Dos individualistas cometen un acto anarquista y enseguida se entromete una multitud.

Gheysel Naranjo dijo...

Excelente columna que describe la lógica de la producción de odio por parte de una sociedad cuya ética social es nula, de instinto animal salvaje antieconómico e inhumano, que así produzca rechazo en la sociedad sigue presente. La inquietud que me queda es qué tiene que hacer el país para cambiarle el chip de odio, de egoísta, de rácano, narcisistas, egocéntricos, a estas personas?, por un chip altruista, humanista, personas trabajadoras que activen la locomotora de un verdadero desarrollo, y la locomotora de la confianza, del bienestar y felicidad? En mi opinión falta definitivamente una total sociedad altruista que produzca bienestar. Lo preocupante es que muy probablemente para estas personas sea más fácil producir odio, que ser humanista y altruista.



Gheysel

Ruiz dijo...

Ya se entiende quiénes son los productores de odio: los saboteadores de que habla Natalia Springer, los que explotan el intento de matar a Londoño, los tiburones en una palabra.

No es casual la cita de Hermes Tovar: el terrorismo verbal es la incomodidad con la paz. Es decir, con las negociaciones de paz.

Después se escandalizan si uno ve una curiosa coincidencia entre las columnas de Alejandro y las de León Valencia.

Ah, por cierto, es obvio que los magnicidios que se han cometido en Colombia tienen instigadores detrás, y que son miembros de la oligarquía. Pero vamos a suponer que Santos no encargó el asesinato de Londoño. ¿No es más ominoso? Quiere decir que en el cálculo de las FARC no hay el menor riesgo que cualquier crimen desanime a Santos, y dado que cuanto mayores sean los crímenes más habrá que negociar, es de esperarse un terrorismo monstruoso en los próximos meses.

No habrá forma de resistirse. Ya la división manicurada de Gaviria y Springer se adelantó a acallar con buenos modales a los productores de odio, toda vez que los compañeros de la Pedagógica fracasaron dos veces.

Ruiz dijo...

No es raro que Alejandro enlace el artículo de Hermes Tovar, que es directamente propaganda fariana.

Anónimo dijo...

Uy, qu[e susto!!! Don Jaime es ahora solo "Ruiz" y cambió de "enemigo principal". Ahora es el trío Fidel-Hugo-Juan Manuel. Y que no digan que está desvariando.

Anónimo dijo...

Profesor Gaviria : Que tipo de Democracia promueve el Heroe de Invercolsa ?

Alejandro Gaviria dijo...

Yo no estoy de acuerdo con todo lo dicho por Hermes Tovar. Enlacé el artículo porque es un profesor de la Facultad que escribió sobre el mismo tema. Pero sí creo que este clima de exaltación terminará, como siempre, con más sangre demarrada.

Ruiz dijo...

El clima de exaltación consiste en que hay gente que desaprueba los asesinatos terroristas. Sencillamente hay un vasto poder que mata y una casi inexistente protesta de las víctimas, a las que intimidan considerándolas peores que los asesinos: toda la bigornia ha estado dedicada a lo mismo, a culpar a los amigos de Londoño. No recuerdo el primer artículo en que se desapruebe seriamente el terrorismo o se ponga en duda que haya que premiarlo, todos intentan sacar provecho de los asesinatos para culpar a las víctimas. Como se asume que las FARC son la izquierda, el que no colabora en la intimidación es de la extrema derecha e igual de asesino.

Pobres rústicos que ponen las bombas, pensar que todo lo hacen para complacer a gente tan ruin.

Anónimo dijo...

Carambas....

La ultraderecha se está matando entre sí; Vivimos bajo los efectos de una mastodontica burbuja que nadie puede saber con seguridad que advendra cuando explote, ni por donde vendran los tiros y por parte de quienes y por que y cuando y para que, etc.

Que jartera escuchar a un truán como Londoño manejando su propaganda disfrazada de periodismo y muchos idiotas incautos creyendole sus cuentos.

La ultraderecha muy dividida y mezclada con terroristas y negocios sucios está que "pica";

Si señor,..... productores de odio!!!!

Yonomellamojavier dijo...

Comparto la ironía, la cera y el pábilo que muchos hacen con ingenio, sobre esos despreciables productores de odio. Los mezquinos y avarientos tejedores profesionales de intrigas políticas palaciegas, como lo son jose obdulio, fernando londoño, alvaro uribe, piedad cordoba, y demás cobardes, que buscan enrarecer el clima social y político en Colombia con sus tácticas perversas para conseguir poder, terminan ladrandose el uno al otro, aunque sólo el que va adelante sabe a qué o a quien le ladra, y los demás sólo le hacen comparsa.

Anónimo dijo...

"A fanatic is one who can't change his mind and won't change the subject"
-Winston Churchill-


Al que le caiga el guante....

Anónimo dijo...

Alejandro: ¿ Que relación hay entre el fundamentalismo y la cultura regional? Es curioso que el comandante de la Teófilo Forero y el fundador de las FARC hayan sido criados en el mismo ambiente cultural que Alvaro, Fernando, Jose Obdulio, Piedad y tantos otros.

eureka dijo...

Acá esperando que lo de Sigifredo López no pueda ser probado y en realidad se debata abiertamente sobre la conveniencia de privar de la libertad a alguien por mera sospecha.

Anónimo dijo...

Las Farc son una organización criminal, cuya violencia debemos condenar permanentemente. Pero el expediente de culparla de los atentados de la ultraderecha empezó a hacer agua, especialmente desde que le colocaron una bomba al monumento de Laureano Gómez. La frasa funcionó más o menos hasta la muerte de Álvaro Gómez.

Anónimo dijo...

La promoción de la polarización dentro de una sociedad es terrorismo. Por supuesto sus promotores son productores de odio.

Anónimo dijo...

El otro extremo, los productores de optimismo, son igual o incluso mas fastidiosos.
Lo único que nos queda es la verdadera objetividad que es totalmente nula en todos los escenarios de poder.

JOSE dijo...

Le sumamos a los extremistas, las mentes insipientes que como el guacamayo solo repiten sin cesar y sin ningun interés de análisis sus mismas frases, cautivando mas mentes insipientes y sin capacidad de análisis... La ignorancia es atrevida.

Paul Ochoa Rivera dijo...

Excelente artículo Alejandro, aplicable también a la concepción filosófica e ideológica entre religiones y entre religiones y ateísmo. Y coincido con sebastián Jaén las TIC se han venido con todo a sembrar ese odio hacia lado esxtremo.