domingo, julio 11, 2010

Pólvora en gallinazos

Hasta hace algunas décadas, muchos intelectuales y políticos colombianos defendían abiertamente la lucha armada, la combinación de todas las formas de lucha, los asesinatos y los secuestros, no sólo como medios excepcionales sino también como recursos rutinarios en la búsqueda del poder político y la justicia social. Detrás de la idealización o la condescendencia romántica, existía una clara y patente justificación de la violencia guerrillera. Por ejemplo, Manuel Cepeda, el dirigente comunista asesinado, justificó repetidamente la violencia guerrillera: “La lucha armada tiene plena vigencia. El Partido Comunista Colombiano (PCC) no levanta banderas guerreristas, pero la guerra sigue… existe la necesidad de combinar las formas de lucha. Sería una locura desconocer que el movimiento armado sí se ha desarrollado”.

Con el paso del tiempo, la defensa de la violencia guerrillera perdió muchos adeptos. A finales de los años ochenta, pocos intelectuales apoyaban abiertamente la lucha armada. Pero muchos seguían defendiendo la llamada hipótesis de las causas objetivas, la idea de que la violencia en general y el conflicto armado en particular son consecuencias inmediatas, casi inevitables, de la exclusión política, la pobreza y la falta de oportunidades. Esta hipótesis sirvió para justificar, entre otras cosas, las extrañas discusiones programáticas del Caguán. “O cambiamos o nos cambian” dijo entonces el actual Ministro del Interior. “O lidiamos con las causas objetivas o nos atenemos a las consecuencias”, quiso decir.

Pero las cosas han cambiado radicalmente en los últimos años. Actualmente, la combinación de todas las formas de lucha sólo es defendida por unos cuantos comunistas reblandecidos o por algunos miembros de la Juco, más ridículos que peligrosos. Incluso la hipótesis de las causas objetivas ha perdido mucho de su lustre intelectual, de su atractivo determinista. Hoy es sólo una hipótesis más, un supuesto sin mucho sustento empírico. En algunos países, la guerrilla colombiana sigue teniendo defensores espontáneos entre los grupos radicales de izquierda. Pero la ultra izquierda europea, por ejemplo, parece haber encontrado una causa más entretenida en el ecologismo delirante y en la cursilería nueva era.

Así, la preocupación permanente de José Obdulio Gaviria y Andrés Arias con los panfletos virtuales de Anncol (para citar un ejemplo cualquiera) es anacrónica. Desconoce la evolución del clima intelectual colombiano. Ignora la marginalidad y la irrelevancia de los defensores de la guerrilla, tanto en Colombia como en el exterior. Miguel Ángel Beltrán, el profesor y propagandista de las Farc capturado en México, no es una amenaza para la seguridad nacional. Sus artículos producen más lástima que indignación. Los encapuchados, para citar otro ejemplo, son menos peligrosos que las pandillas de barrio o las barras bravas de nuestros alicaídos equipos de fútbol.

En fin, el nuevo gobierno debería acabar de ganar la guerra sin tanto aspaviento, sin tanta demagogia inútil, sin tanta palabrería innecesaria. Valdría la pena olvidarse, al menos por un rato, de los ya muy pocos defensores intelectuales de la guerrilla, de sus argumentos anacrónicos, venidos a menos. “El olvido —como dice el poeta— es la única venganza y el único perdón”.

99 comentarios:

Alejandro Gaviria dijo...

Sobre el tema de la columna vale la pena traer a cuento esta frase de Hanz M. Enzensberger:

Los terroristas transfieran a algunos sectores de la sociedad el delirio al que ellos mismo sucumbieron. Y pueden llevarlos a uno idolatría histérica del poder estatal y a la santificación de las fuerzas del orden.

Fernando Vallejo sobre Ingrid:

A lo largo de los años la guerrilla ha capturado a militares, ganaderos, políticos, funcionarios... y sólo se habla de Ingrid Betancourt, que es manipuladora, bellaca y horrible. Ella y su asesora Clara Rojas son los únicos colombianos que hicieron todo lo posible para que fueran secuestradas.

Alejandro Gaviria dijo...

Y bueno...viva la España como dicen por aquí en SA.

Carlos dijo...

La verdad me ha sorprendido positivamente la prioridad, al menos desde el discurso, que le esta dando Juan Manuel Santos al tema del desempleo y a devolverles las tierras a los campesinos victimas del desplazamiento.

Esperemos a ver como le va en la ejecución.

Anónimo dijo...

Alejandro, lo de los encapuchados parece que no lo has vivido... llevo muchos años viéndolo y viviéndolo en mi universidad y créeme son peligrosos. Muchos han muerto, muchos son permanentemente extorsionados por ellos y siembran semillas dañinas en un sector de muchachos que les cierran las opciones de futuro.

Anónimo dijo...

Los representantes del Estado colombiano deberían hacer un cálculo riguroso de los rescursos que se invirtieron en el rescate de esa señora y entablar una contrademanda contra ella y su familia, especialmente cuando aparentemente existen evidencias y testimonios claros de que "se le dijo, se le advirtió...". Corresponde al ex presidente Pastrana y a los funcionarios de su gobierno evitar que se cometa semejante atropello tan descarado contra las arcas del Estado, alimentadas por el dinero de nosotros los contribuyentes.

Daniel Payares Montoya dijo...

Muy buena la frase de Enzensberger. Ahí están las chuzadas del DAS y los falsos positivos.

PD: Alejandro, cómo ve lo de la entrada en vigencia de los multiportafolios en cesanías?

Anónimo dijo...

Don Alejandro
No es muy afortunada su columna . porque por ahi veladamente, sin querer queriendo, si lo dije pero no, con este fragmento "Por ejemplo, Manuel Cepeda, el dirigente comunista asesinado, justificó repetidamente la violencia guerrillera: “La etc...

Si tenemos en cuenta el fallo favorable sobre el caso Cepeda
se une usted a huevobdulio insinuando que que estuvo muy bien el asesinato de Cepeda, pero por supuesto que no lo insinua, pero si , pero no , que como se le ocurre no dije eso, no lo insinue etc.

Pobres colombianitos llenos de odio , es lo único que saben hacer, los izquierdozos les parece muy bien y justificable los asesinatos de la guerrilla y los derechongos les parece bellisimo los asesinatos de los paracos o el estado.

Estan muy atrasados, muy atrasados don Alejandro y usted ayuda a ese atraso pero no, pero si, es yo lei mal porque no fue lo que dije, pero si. Es que uno lee muy mal.

Anónimo dijo...

Ingrid es un ejemplar único, hija de una bruja, medio colombiana, medio francesa,medio bonita,medio fea, medio cuerda,medio loca, medio santa, medio...... Y tiene según la psiquiatria un trastorno naarcicista de la personalidad de la cual somos los hombres bastante proclives de empatarnos coo le pasó al pobre Lecompta..De las histericas libranos señor Freud rezan los psicoanalistas.

Trastorno narcisista de la personalidad
De Wikipedia, la enciclopedia libre

El trastorno narcisista de la personalidad es un trastorno de la personalidad del grupo B (desórdenes dramáticos, emocionales, o erráticos).

Poseen un patrón de grandiosidad, fantasías de éxito, tienen necesidad de admiración, falta de empatía.

Esperan reconocimiento, poder, brillantez, belleza o amor.

Exigen admiración excesiva. Debe darse en diversos contextos y cumplir con cinco o más de los siguientes ítemes: (según pautas del DSM IV) [1]

Grandioso sentido de la autoimportancia; por ejemplo espera ser reconocido como superior sin unos logros proporcionados.

Preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantes, belleza o amor imaginarios.
Cree que es "especial" y único, y que solo puede ser comprendido por personas que son especiales o de alto estatus.

Exige una admiración excesiva.
Es muy pretencioso; por ej. recibir trato especial o que se cumplan automáticamente sus expectativas.

Interpersonalmente explotador, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.
Carece de empatía, reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.

Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios

Una persona con trastorno de personalidad narcisista:

•Reacciona a la crítica con sentimientos de rabia, vergüenza o humillación

•Se aprovecha de otros para lograr sus propias metas

•Tiene sentimientos de prepotencia
•Exagera sus logros y talentos

•Está preocupado con fantasías de éxito, poder, belleza, inteligencia o amor ideal

•Tiene expectativas irracionales de tratamiento favorable

•Requiere atención y admiración constantes

•Descuida los sentimientos de otros; carece de empatía

•Tiene un interés obsesivo en sí mismo

•Persigue principalmente metas egoístas

Lelo69

Alexander Tamayo dijo...

Alejandro, muy buena la columna. Me asusta un poco lo del olvido, me da miedo el perdòn y coincido con España campeòn.

Dreamer Ph.D dijo...

Seria interesante hacer un analisis economico de lo que deja el mundial para africa. Porque en todas las tertulias de esquina de barrio, piensan con poca precisión, que se ha gastado mucho mas dinero del que se ha recogido.

Anónimo dijo...

Anónimo 10:48 usted es el que está muy atrasado con esa lógica tan peculiar ¿si uno señala un hecho probado como que Manuel Cepeda apoyaba la lucha armada, automáticamente está insinuando que estuvo bien su asesinato? ¿toca entonces decir mentiras y presentar a Cepeda un pacifista convencido, adherido a las tesis de Thoureau?.

Lita Blanc dijo...

Totalmente de acuerdo con esta columna. La extrema izquierda francesa, que de extrema tiene mas bien poco, se preocupa mas, de eufemismos como el comercio justo (con la foto del campesino de turno en el empaque) o de la cantidad de C02 que se produce en consumir un mango que viene de Filipinas. Problemas de los que no tienen problemas. Porque tal vez, discusiones como el aborto, los derechos de los homosexuales, los derechos de los trabajadores, hace rato se "chuliaron", y lo que queda es discutir sobre lo ya discutido. Satanizar la visión de la izquierda, por una ya lejana y desdibujada relación con la guerrilla, es la excusa para mostrar como enemigos a todos los que piensen distinto o se atreven a opinar.

Anónimo dijo...

En nuestra Iglesia estamos felices con la justa peticion de doña Ingrid, el gobierno debe compensarla y cuando eso suceda, hablaremos con doña Ingrid para nuestra compensacion.
Tenemos muy claro que la operacion Jaque fue un ejercicio militar perfecto y que el merito final del rescate es del ejercito
Pero nadie puede negarnos (a mi como pastor de la iglesia y a mis 1453 discipulos) que el tiempo dedicado a las plegarias que elevamos durante estos seis años, cuatro meses y nueve dias por la liberacion de doña Ingrid sana y salva, merecen algo mas que el gracias que ella nos dio en persona( del cual nos sentimos orgullosos, no hay sino que ver la feliciad de todos en la foto que recuerda ese momento).
El agradecimiento infinito de doña Ingrid, lo seguiremos llevando en el corazon, esperamos que cuando su justa peticion se resuelva, llevemos tambien en nuestra cuenta bancaria la donacion generosa que compense las horas dedicadas a orar por su liberacion, ya que como ella, mientras estuvo secuestrada,tambien nosotros mientras oramos no pudimos trabajar, no pudimos en esas horas ganarnos el completo del diario sustento.
Doctor Alejandro quiseramos pedirle a usted, nos ayude,usted sabe mucho de esas cosas mundanas del dinero, en el primer calculo que hizo nuestro asesor contable (un practicante de contabilidad del SENA), determino que fue 1 horas diaria de oracion en promedio por persona, como es obvio y lo mas prudente, los domingos y festivos se los tasaremos igual, no queremos que ella se haga una mala idea de nuestra congregacion.
Cree usted que debenos cobrar segun el costo de la hora en la profesion u oficio de quien oro?, o acaso sera mas practico calcular con base a la hora del salario minimo?, o le damos un valor simbolico?, necesitamos ayuda experta.
Esperamos gozosos su colaboracion en las cuentas y el si generoso del gobierno a la peticion de conciliacion de la señora Ingrid.
Elevarermos oraciones(estas si por nuestra cuenta)para que la peticion de conciliacion de doña Ingrid obtenga respuesta favorables en el gobierno.
pd: su trabajo se lo pagaremos tan pronto doña Ingrid nos consigne.
pd2: si usted no se anima doctor Gaviria, podria recomendarnos a alguien de su entera confianza?.

Alejandro Gaviria dijo...

Anónimo 9:36: seguramente hay algunos capuchos peligrosos. Y usted tiene razón: yo no he tenido que soportarlos. Pero sí los reportes de la prensa son confiables, las barras bravas son mucho más peligrosas.

Anónimo 10:48: como dice otro comentarista, Cepeda justificó muchas veces la lucha armada. Sus testimonios están por todas partes. Cepeda es el representante, casi el paradigma de uno posición muy dañina, desastrosa que ojalá pudiéramos olvidar de una vez por todas.

Anónimo dijo...

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Cepeda es el representante, casi el paradigma de uno posición muy dañina, desastrosa que ojalá pudiéramos olvidar de una vez por todas.

¿Y Jose Obdulito Gaviria?

Jack dijo...

Los defectos que cree tener el ser humano(bandidos bestias salvajes como lo son Obdulio Gaviria, Andres Arias y Cepeda "hijo"), no son más que determinadas formas de actuar que conforman un carácter...que aplicadas en distintas situaciones, unas veces funcionara y otras...no.

La indignación moral no es más que envidia con aureola.

Jaime Ruiz dijo...

Los que hablaban de "combinar todas las formas de lucha" son ahora menos ruidosos, pero uno casi que los echa de menos ante la desfachatez de quienes los han reemplazado, como este columnista. De modo que el heredero del líder de las FARC resulta convertido por la prensa en portavoz de las víctimas y el hecho de denunciarlo da ocasión a este socio de Pedro Medellín, León Valencia, Sergio Otálora y otras figuras de la Ola Verde para condenar a quienes denuncian el cinismo de esa operación. Tirar cilindros ya no funciona, ahora se busca manipular a la opinión con falacias e intimidar a quienes las denuncian. Mientras tanto, Kalmanovitz pide la solución negociada, y toda la bigornia da por sentada la culpabilidad de Plazas Vega, sin ninguna prueba. - - - http://pensemospaisbizarro.blogspot.co

Alejandro Gaviria dijo...

Anónimo 22:41: en algunos meses ya nadie se acordará de JOG. O por lo menos ya nadie le parará bolas.

Anónimo dijo...

toda la bigornia da por sentada la culpabilidad de Plazas Vega, sin ninguna prueba.

Que chistoso; y rídiculo. ¿tan desinformado estará semejante desadaptado que no conoce la Verdad sobre Palacio?, será el imbécil de plinio apuleyo, o el corrupto de fernando londoño escribiendo? o algún idiotica útil ?

Anónimo dijo...

Cepeda es el representante, casi el paradigma de uno posición muy dañina, desastrosa que ojalá pudiéramos olvidar de una vez por todas.

¿Y la posicion de uribe? y ¿los paracos?

Harold H. Londoño dijo...

Importante empezar a traer problemas distintos a la gueriilla. Quiza los del posconflicto.

A propósito, el editorial del País de Cali ayer se tituló " Marginalidad y Pandillas".
A estos temas hay que empezar a darles la importancia que merecen, no vaya ser que nos pase los del Salvador con sus Maras.

Esta es la página del editorial.
http://www.elpais.com.co/elpais/opinion/editorial/marginalidad-y-pandillas


p/data: si alguein sabe cómo hago esos links azulitos para no tener que poner toda la dirección le agradecería.

JAIME dijo...

Al columnista Alejandro Gaviria a propósito de “Pólvora en gallinazos”, El Espectador, julio 11 de 2010.



Con toda mi consideración.



Simplifica usted las cosas al extremo. Las palabras que atribuye a Manuel Cepeda son más el reconocimiento de una realidad que una apología de la lucha armada. Al decir que “… el dirigente comunista asesinado, justificó repetidamente la violencia guerrillera” sugiere usted que Manuel Cepeda cometía un delito por pensar o escribir así y que tal vez por pensar así fue asesinado.

Según usted, algunas personas creían en el pasado que las guerrillas tenían una razón de existir por los grandes desequilibrios e injusticias en la sociedad colombiana. Para usted “Incluso la hipótesis de las causas objetivas ha perdido mucho de su lustre intelectual, de su atractivo determinista. Hoy es sólo una hipótesis más, un supuesto sin mucho sustento empírico”.

Los millones de refugiados internos, desarraigados de sus tierras, los desaparecidos y las decenas de miles de muertos no tendrían ninguna relación con la inexistencia de reforma agraria, el desempleo más alto del hemisferio, la enorme disparidad en la distribución del ingreso o la voracidad de la narcoeconomía para aprovechar sus vínculos con el poder formal para acumular más capital.

Cuesta demasiado aceptar la hipótesis de que las desigualdades evidentes ya desaparecieron. Sobre todo desconocer que la violencia en Colombia ha provenido regularmente más de arriba que de abajo, más del poder que de los rebeldes.

Se embriaga usted de triunfalismo al pedirle al nuevo gobierno que acabe “de ganar la guerra sin tanto aspaviento”, como lo dice el título de su artículo, sin gastar “pólvora en gallinazos”. Tenga en cuenta que una parte significativa y representativa de la sociedad colombiana, aquella directa o indirectamente victimizada desde las políticas guerreristas dominantes jamás podrá aceptar su propuesta de perdón y olvido.

Piense que ni el asesinato de Manuel Cepeda ni el de miles de compatriotas puede tener ninguna forma de justificarse, mucho menos en razón de sus convicciones.

Lo lamentable por anacrónico es sumarse, sin beneficio de inventario, a la apología de la impunidad.



Jaime Caycedo

Secretario General del Partido Comunista Colombiano

JAIME dijo...

Con toda mi consideración.

Simplifica usted las cosas al extremo. Las palabras que atribuye a Manuel Cepeda son más el reconocimiento de una realidad que una apología de la lucha armada. Al decir que “… el dirigente comunista asesinado, justificó repetidamente la violencia guerrillera” sugiere usted que Manuel Cepeda cometía un delito por pensar o escribir así y que tal vez por pensar así fue asesinado.

Según usted, algunas personas creían en el pasado que las guerrillas tenían una razón de existir por los grandes desequilibrios e injusticias en la sociedad colombiana. Para usted “Incluso la hipótesis de las causas objetivas ha perdido mucho de su lustre intelectual, de su atractivo determinista. Hoy es sólo una hipótesis más, un supuesto sin mucho sustento empírico”.

Los millones de refugiados internos, desarraigados de sus tierras, los desaparecidos y las decenas de miles de muertos no tendrían ninguna relación con la inexistencia de reforma agraria, el desempleo más alto del hemisferio, la enorme disparidad en la distribución del ingreso o la voracidad de la narcoeconomía para aprovechar sus vínculos con el poder formal para acumular más capital.

Cuesta demasiado aceptar la hipótesis de que las desigualdades evidentes ya desaparecieron. Sobre todo desconocer que la violencia en Colombia ha provenido regularmente más de arriba que de abajo, más del poder que de los rebeldes.

Se embriaga usted de triunfalismo al pedirle al nuevo gobierno que acabe “de ganar la guerra sin tanto aspaviento”, como lo dice el título de su artículo, sin gastar “pólvora en gallinazos”. Tenga en cuenta que una parte significativa y representativa de la sociedad colombiana, aquella directa o indirectamente victimizada desde las políticas guerreristas dominantes jamás podrá aceptar su propuesta de perdón y olvido.

Piense que ni el asesinato de Manuel Cepeda ni el de miles de compatriotas puede tener ninguna forma de justificarse, mucho menos en razón de sus convicciones.

Lo lamentable por anacrónico es sumarse, sin beneficio de inventario, a la apología de la impunidad.

Jaime Caycedo

Secretario General del Partido Comunista Colombiano

JuanDavidVelez dijo...

Me parece muy positiva esta columna, muy constructiva. Finalmente es un llamado a JOG y a uribito para que actualicen su discurso.

Tal vez JOG pueda empezar a estudiar el fenomeno de las barras de fútbol y también ese otro fenomeno de los vendedores de bazuco y mariguana al detal para que haga una nueva doctrina.

Espero que JOG no sea tan mediocre como para tratar de hacer pasar sus estudios como generales "es que lo que yo he estudiado sirve para entender todo", no, que JOG de a los barras de fútbol la importancia que merecen.

JOG, uribito y Alejandro Gaviria harían muy buen equipo en el think tank de la unidad nacional, en serio, para cuestiones mediaticas ese think tank sería podría autodenominar el "dream think tank".

Anónimo dijo...

Alejandro tiene que estar haciendo algo bien para que Jaime Ruiz y Jaime Caycedo lo critiquen con igual vehemencia.

Iván Garzón Vallejo dijo...

Estimado Alejandro, me gustó mucho la columna, es una hipótesis muy interesante, pues creo que en el tema del rechazo a la violencia (lo que conlleva su no justificación) se ha ido consolidando un consenso nacional en los últimos años. La muestra fueron la pasada campaña presidencial.
De cualquier forma, más allá de la convicción con la que los representantes del Gobierno afrontan estas discusiones, creo que se deben entender en un plano simbólico, en el que pretende dejar constancia de estas tesis, y así apuntalar esta tendencia en ua porción de la población, porque yo coincido con Usted: sólo los incautos creen estas cosas hoy en día...

Cordial saludo.

Alejandro Gaviria dijo...

No todos los comunistas defendían o promovían la combinación de todas las formas de lucha. Ya en 1991 algunos decían que “las llamadas causas objetivas para justificar la guerra no tienen ya fundamento. Están equivocados quienes creen que mientras haya injusticia social, habrá guerra”. Ver, por ejemplo, esta nota publicada en El Tiempo en septiembre de 1991.

Anónimo dijo...

El bobaso de Alejandro Gaviria exageró su idiotez aplicando la no reciprocidad lógica en su textículo del espectador. Cepeda ténía la virtud de decir en voz alta lo que pensaba. No como sus detractores, ejemplo, Isaias Duarte Cancino, que patrocinaba la aplicación de todas las formas de lucha de Carlos Castaño pero detrás de bambalinas.¿Quien era peor? ¿Cepeda o Duarte Cancino?...

Anónimo dijo...

Anonimo de as 16 08, sin duda alguna, ahi puede entrar el diablo y escoger !!..usted con cual se quedaria?....eso pense...la sangre tira. Nupalom compañero !.

Anónimo dijo...

Obviamente que Duarte Cansino, quien era todo un monseñor y representaba a la rancia, hipócrita, farisea y egoista oligarquía colombiana. Y como èl muchísimos, casi todos, dotavía vivos; escribiendo en períodicos o dictando clases en universidades privadas, o ocupando altos cargos públicos: los Obdulios, los Arias, los Yanhures, los Gavirias, los plinios. Nada que ver con los 3.000muertos de la UP, entre ellos Cepeda. Esta vez te pifiaste Alejandro... mucho, pero mucho; quedaste como dice el anónimo: como un bobaso exagerando su idiotez...

kico dijo...

NUPALOM, NUPALOM, NUPALOM!

JuanDavidVelez dijo...

Leí en la silla vacia que el hijo de Alvaro Uribe contrato al abogado de el papá para que lo defendiera en un problema de plagio en la universidad. Que pena y todo, pero que gonorrea eso. Rata despreciable ese man. Y asi y todo esos manes dicen que son iguales a todos los colombianos, que hijueputas.

Yo sabía que la universidad de los andes era muy elegante, pero nunca me imagine que allá por ejemplo los problemas de pasteleo los resolvían abogados de presidentes. Empíricamente esta demostrado que en general los únicos que llevan abogado para que no los echen de la universidad son los ineptos.

Hijueputa, entonces en esa universidad le quitan el examen a un alumno pasteliando y al otro día el culicagado cae con Abelardo de la Espriella.

Y que sus hijos no son atenidos dice el presidente.

Daniel Pacheco dijo...

La columna viene a cuento luego de la charla en el Festival Malpensante, con Pascual Gaviria y Hernando Gómez Buendía, sobre "el mito de la violencia buena". Fue sorprendente que desde el arranque Gómez Buendía salió a decir que "ese mito nunca había existido".


Su teoría es que las Farc nunca han contado con apoyo político masivo de la población. Y aunque no estoy del todo en desacuerdo, me parece que la influencia del mito de la violencia buena vino siempre desde unos grupos intelectuales de élite, que tuvieron un impacto grande, a pesar de nos ser la mayoría.

Durante la charla yo pensé en argumentar que si el mito nunca había existido, por qué la insistencia de gente del gobierno en machacarlo una y otra vez. No me atreví, porque la papaya para el sagaz Gómez Buendía había quedado servida en bandeja: "porque este gobierno es manipulador y propagandístico, y con la excusa de luchar contra la supuesta combinación de las formas de lucha, quiere criminalizar la protesta social legítima."

Suena a viejo paranóico, pero vale la pena considerar el argumento.

PD: El viejo Gómez nos bailó en la charla. Llevó la converzación a su terreno y terminó dando clase. Más sabe el diablo por viejo que por diablo.

Anónimo dijo...

Anónimo 16:08 tenés toda la razón!

Anónimo dijo...

La mejor anécdota sobre las peripecias de Jerónimo Uribe en los Andes la tiene Alejandro...

Anónimo dijo...

"Los comentaristas como José Obdulio Solarte Nule, o Londoyos, o el gremlin Apuleyo, o incluso más yupis y galardonados como el chusco gallinazo Alejandro Gaviria del Espectador.com, que ya no pueden seguir tapando el sol con un dedo, ni evitar las sentencias jurídicas internacionales definitivas; Vomitan bilis reconcentrada todo el odio y ruindad de que son capaces, sobre los huesos de las victimas "indefensas" del Terror del Estado, vejando, vilipendiando e injuriando aún más, su memoria y sus convicciones: ¡Hay que terminar de ganar la cruzada anticomunista. Sin aspavientos!"

Anónimo dijo...

Hay que recordar que muchos de los ideólogos que hoy militan en las Farc tuvieron que irse al monte sin quererlo mucho porque sus vidas estaban en absoluto peligro.

Anónimo dijo...

Ideólogos de izquierda y que no necesariamente defendian todas las formas de lucha pero que tuvieron que hacerse guerrilleros para huir del terrorismo de estado. ¿Acaso ya olvido Alejandro Gaviria cómo aparecían los cuerpos de los sindicalistas asesinados por las fuerzas del "orden"? Absoluta y totalmente torturados...

Harold H. Londoño dijo...

Que pereza leer tanta letra con signos de resentimiento y amargura.

Una buena noticia: Hewlwet Packard abrirá centro de servicios en Medellín (BPO).

Hace un mes Daweoo anuncio montaje de ensambladora de buses en el Valle.

Amigos comunistas: empiezen a mandar hojas de vida, aprovechen.

De a poco se les acaban las justificaciones de tanta destrucción.

Alejandro Gaviria dijo...

Harorld: muy buen comentario. Ojalá les diera la cabeza para tanto. Pero la destrucción sigue siendo, para muchos, una opción más atractiva.

Alejandro Gaviria dijo...

El acróbata de Boris Salazr. Carta publicada por El Espectador.

Después de muchas columnas castigando sin descanso a los izquierdistas anacrónicos que todavía quedaban en Colombia, mientras lanzaba ocasionales jabs a las ideas del régimen, Alejandro Gaviria decidió cambiar de papel (El Espectador, julio 11 de 2010).
Ahora aconseja a José Obdulio Gaviria y Andrés Felipe Arias. No gasten pólvora en gallinazos, les dice, que sus enemigos están muertos, y si no lo están los matará el olvido. Muertos como Manuel Cepeda, a quien el columnista cita en extenso para sugerir que no lo mataron sus asesinos, sino la combinación de todas las formas de lucha. Lo mataron sus ideas trasnochadas, no las balas de sus ejecutores. Como les ocurrió a los 3.000 asesinados de la Unión Patriótica, muertos también por sus ideas, no por los asesinos.

Con acrobacia magistral, el columnista no menciona a Iván Cepeda, el verdadero objetivo de los ataques de Arias y del otro Gaviria. Prefiere referirse al Cepeda muerto, y no al vivo, para no enredarse con vivos incómodos que podrían terminar muertos en cualquier momento. Pero finaliza enredado en una inferencia tan terrible como esta guerra que no termina: es mejor lidiar con los muertos que con las ideas equivocadas de los vivos. ¿Mataron a Álvaro Gómez sus ideas o las balas de los asesinos? ¿Y a Galán? ¿Y a Bernardo Jaramillo? No, por supuesto. Y el columnista lo sabe muy bien. Pero mientras los colombianos no enfrentemos el horror de lo que ha ocurrido en las últimas décadas, ni siquiera la acrobacia intelectual nos salvará de repetir las mismas muertes, una y otra vez, y nadie estará ganando la guerra: la seguiremos perdiendo todos.

Carlos dijo...

Agenda para salvar transmilenio.

Que buena noticia lo de HP en Medellín. Ojala generé tantos empleos como promete. Y que bueno que no sea en una ciudad diferente a Bogota.

panÓptiko dijo...

Alejandro, me parece que su columna y la controversia que le ha seguido es un ejemplo de lo difícil de desligar la seguridad de la justicia. En ello iba muy bien hasta el último párrafo. Me explico:

Dada la extraña naturaleza de la seguridad, que crece y acumula poder en la medida que tiene éxito, a pesar de que el éxito debería traducirse en requerir menos seguridad, siempre es sensato cuestionar la perpetuación retórica de la amenaza. Esta columna va de la mano con otras varias instando a re-definir prioridades, y revisar el futuro del músculo militar que se va quedando sin función. Sin un plan, la inercia de las viejas tácticas puede dar al traste los avances logrados.

En contraste con la seguridad, que sólo progresa deconstruyéndose y reconstruyéndose - para usar unos términos super ñoños - la justicia está hecha de memoria. Ese largo proceso en que los hechos son digeridos, controvertidos, y sopesados, depende de que se insista en discutir el pasado, en añadir nuevas pruebas, hasta que algún equilibrio socialmente reconocido permita contar la historia. Las reparaciones que se desprendan del proceso son una muestra - o una prueba - de la madures del país.

Es por esto que el "olvido" del poeta, así sin acotaciones, deja al final un mal sabor. Los errores olvidados son los errores que repetiremos. La transformación que necesitamos para garantizar la seguridad de un ojalá mejor futuro no se puede confundir con olvidar de donde venimos. Es ampliamente reconocido que es necesario aplazar la justicia para garantizar la seguridad y con ello dar oportunidad al desarrollo. El cambio que propone, me parece, proporcionará un mejor descanso a nuestros muertos que el que ahora tienen, desvirtuado por el rédito político que los críticos quieren sacar de ellos. Pero olvido e historia no pueden confundirse.

Otra cosa, ojalá el cambio que propone incluya dejar de referirnos a nuestros conflictos como guerras.

Un saludo,

Anónimo dijo...

Alejandro:
Mas bien cuentenos del Mundial, como estaba la tribuna? que tal el concierto? las mujeres? la premiacion? por que no ha escrito casi, si lo llevaron entre los periodistas!!

Alejandro Gaviria dijo...

Le cuento dos o tres cosas a la carrera (estoy en una aeropuerto). Mañana, ya con más calma, puedo dar algunas impresiones más detalladas y pegar algunas fotos. Por colores, la tribuna parecía 70% holandesa. Por ruido o animación, 90%. Los hinchas españoles me decepcionaron, muy pasivos, sin ganas. Por el contrario, los holandeses se gozaron el partido de principio a fin (bueno… hasta faltando cinco minutos). Los holandeses de las sillas del lado se tomaron casi diez cervezas cada uno. Al final salieron llorando.

El éxito de Shakira es impresionante. A pesar de que la pusieron de telonera fue la sensación del concierto. El domingo 4 de julio, una semana antes de la final, apareció en la portada de la revista dominical del principal periódico de Johannesburgo. Me llamó la atención que el artículo hacia mucho énfasis en su origen colombiano.

Estaba al otro lado de la premiación. No vi mucho. Salimos corriendo por cuenta del frio. Pero el momento más emocionante fue sin duda la llegada de Mandela. En Suráfrica hay una especie de culto a su personalidad. Su imagen está por todos lados, es casi omnipresente. Su carisma natural es impresionante. Y la Fifa entiende muy bien el asunto.

Estuve con un grupo de periodistas, de empleados de Bavaria y unos cuantos políticos. Pero sin ninguna obligación, de puro descanso. Por ello no he escrito mucho.

Luis Felipe Jaramillo dijo...

Para los inquietos sobre el efecto sobre la economía de ganar un mundial .

Alejandro Gaviria dijo...

Panoptiko: creo que nuestros desacuerdos son esencialmente retóricos. O semánticos. Escribí “guerra” a sabiendas de la inexactitud conceptual. Quise decir “guerra contra las Farc”, no “guerra civil” o algo parecido. Y el “olvido” es más bien una invitación a cambiar el tono y a evitar algunos debates innecesarios. En todo caso creo que el olvido es tan importante como la verdad en el postconflicto.

Anónimo dijo...

Parce Alejandro: Debería ir a Atrabilioso y suplicarle a Jaime Ruíz que vuelva a comentar en su blog, que cada vez esta más aburrido y con peores comentaristas.

Alejandro Gaviria dijo...

Está bien así.La aburrición es a veces un sintoma de sanidad. Yo estoy ya cerrando mi etapa de columnista.

Apelaez dijo...

¿Y cómo es eso de que está cerrando su etapa de columnista? ¿Se aburrió?

JuanDavidVelez dijo...

Una pregunta en serio. JOG en su ultima columna sigue el ejemplo de Alejandro, no al pie de la letra porque no esta buscando el enemigo en los alrededores de los estadios ni en los expendios de bazuco, pero tampoco en el partido comunista. En su columna dice que Ingris y Lemcompte son el enemigo. ¿Cierto que a la larga JOG tiene razón y en ese momento ellos si eran el enemigo de El estadista?.

Por otro lado, ese sabio refran chino que cita JOG en su columna si que lo conocen los paramilitares colombianos. Dice JOG que los chinos dicen: ""siéntate pacientemente junto al río, y verás pasar flotando el cadáver de tu enemigo"" Es lamentable pero ese refran se lo hubieran podido inventar los paramilitares y demas actores del conflicto colombianos.

Kico dijo...

MIENTRAS LLEGA EL 7 DE AGOSTO, EL presidente y sus escuderos más próximos, Andrés Felipe Arias y José Obdulio Gaviria, queman los últimos cartuchos contra Iván Cepeda.

No les cabe en la cabeza —y eso sí es un asunto genético—, que este último haya sacado adelante su demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para lograr que el Estado colombiano pida perdón por el asesinato de Manuel Cepeda. Y arremeten no sólo contra la memoria de la víctima, como si se hubiera merecido su suerte, sino que prácticamente exigen que sea su hijo quien pida perdón por haber existido su padre. Manuel Cepeda fue de los últimos sacrificados de la UP, alianza incauta del Partido Comunista con las Farc, autorizada por el gobierno de Betancur en el 85, y que tuvo como desenlace, cuando se rompieron las conversaciones de paz, el exterminio del único sector realmente vulnerable de esa fusión, el de los inermes. De éstos, que no de los armados protegidos por el monte, fue que se aprovecharon esas fuerzas combinadas de narcotraficantes y cuerpos de seguridad del estado. Eso mató a Manuel, en el 94. Iván, por lo tanto, no le debe excusas a nadie, y al igual que los descendientes de cuatro mil abatidos en las calles y en sus casas, se merece la reparación que por fin le ha concedido un tribunal internacional, porque los de aquí han sido indolentes, casi tanto como mucha opinión que se aguantó esas muertes como si fueran rutinas del paisaje.

Iván Cepeda, además, es una persona inscrita en una época y una visión del mundo posteriores y diferentes a las que marcaron el itinerario de su padre. De esas, todavía escasas en Colombia, que consideran repudiable cualquier forma de violencia, sin importar de dónde venga ni a quién afecte, y particularmente obsesivas en la denuncia de la que se ejerce desde una institucionalidad prepotente contra los indefensos.

Eso ayuda a explicar que nunca se resignara frente al atentado que segó la vida de su padre, un ejemplar más jacobino que bolchevique, dicen que dogmático aunque ese no fue el lado que le conocí, siempre de muy buen hablar con su barroco payanés, a quien la única oscuridad que lo atraía era la de las cinematecas, y cuyo desempeño fue siempre en la civilidad del Parlamento, en la algarabía de los mítines y en lo solitario de la escritura poética. Alguien muy distinto, en síntesis, a quien nos describe José Obdulio Gaviria. Si por éste fuera, pensaríamos que Manuel Cepeda no fue ultimado a bala por sicarios en la Avenida de las Américas, a pleno sol, sino que lo dieron de baja en combate, en la selva. Hasta con una retroactividad de 16 años el filósofo del uribismo es capaz de armar falsos positivos.

Por su parte, Andrés Felipe Arias está empeñado en convertir a Iván Cepeda en lo mismo que José Obdulio le atribuye haber sido a Manuel: un guerrillero de las Farc. Es como si quisiera enrostrarle esa condición filial, que a Iván le enorgullece, en una especie de herencia maldita. Y todo porque las Farc tienen una columna llamada “Manuel Cepeda”, de la que Arias colige con ligereza que fue con el asentimiento, y casi que con la presencia en el acto de bautizo, del hace rato vocero de las víctimas de crímenes de Estado y recién elegido representante a la Cámara por el Polo Democrático. La verdad es que si Arias no existiera, habría que inventarlo, sobre todo a partir de mañana, cuando saldrán del aire los comerciales de Davivienda, esos del tipo charrísimo que siempre está en el lugar equivocado.

En cuanto a Uribe, eludiendo su condición de representante del Estado, desacató la orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y perdón por ese crimen del 94 no pidió ni de fundas. Como si al senador de la UP lo hubieran acribillado durante su mandato.

Qué diferencia tienen como hijos de sus respectivos papás Uribe y Cepeda. El primero, aprendió del suyo a ser un varón, nada más. El segundo, a ser un hombre, nada menos.

Anónimo dijo...

Y las hordas comunistoides de El Espectador llegaron y se tomaron este blog, a ese paso es mejor que lo cierre don Alejandro, porque sinceramente se está poniendo muy aburrido. Por cierto, muy buena columna.

Anónimo dijo...

Don Kiko: Manuel Cepeda no es una víctima de la violencia. Yo deploró su asesinato. Pero Cepeda no es un heroe ni mucho menos. Su alianza con las Farc no fue incauta: fue un error que trajo muchos muertos, propios y ajenos. Que el Estado pida perdón. Pero nadie debería olvidar el legado sangriento de Cepeda.

Kico dijo...

"Su alianza con las Farc no fue incauta: fue un error que trajo muchos muertos, propios y ajenos. Que el Estado pida perdón. Pero nadie debería olvidar el legado sangriento de Cepeda"

VS

"Su alianza con las AUC no fue incauta: fue un error que trajo muchos muertos, propios y ajenos. Que el Estado pida perdón. Pero nadie debería olvidar el legado sangriento de Monseñor Isaias Duarte Cnacino y todos sus demás secuaces".

Kico dijo...

Aquí hay que llegar a un acuerdo minimal: tanto la derecha como la izquierda en Colombia han sido una MIERDA.

Anónimo dijo...

Epure si move!...; pero, sigue habiendo una gran diferencia: El Estado no se puede apartar de la Ley para castigar a los que "supuestamente" se han apartado de ella. El Estdo debe perseguir y castigar a los que "supuestamente" se apartan de la Ley pero sin apartarse (salirse) de ella. Cojánme ese trompo en la uña.

Anónimo dijo...

Anónimo anterior, pero es que aquí nadie está justificando el asesinato de Cepeda, simplemente se está señalando el hecho de que apoyaba todas las formas de lucha. Al estado le correspondía haberlo juzgado sin apartarse de las vías legales.

Luis Felipe Jaramillo dijo...

Lo único cierto es que si Alejandro se va, la primera página de opinión de El Espectador del domingo se va a descompensar. El vecino que tiene abajo necesita un contrapeso bastante sólido...

Anónimo dijo...

¿Y eso Alejandro? ¿Incompatibilidades con algún nuevo cargo?

¿de vuelta al carrusel?

Anónimo dijo...

Interesante reporte del futuro de las finanzas.

http://www.futureoffinance.org.uk/

Alejandro Gaviria dijo...

Ya llevó seis años y varios meses en esto. No he dejado de escribir un solo fin de semana. Y quiero dedicarme a mis investigaciones y sentarme a escribir un libro para un curso de introducción a la economía colombiana.

Anónimo dijo...

NO SE RETIRE ALEJANDRO!. LOS GRANDES INTELECTUALES ESCRIBEN UN ARTÍCULO PERIODÍSTICO EN MEDIA HORA Y DEDICAN EL RESTO DE TIEMPO A SUS INVESTIGACIONES Y ASUNTOS PERSONALES... SEIS AÑOS NO SON NADA Y USTED ESTA MUY JOVEN PARA CREER QUE YA DIJO TODO LO QUE TENIA QUE DECIR A TRAVÉS DE PERIÓDICOS. PIENSE EN LAS PERSONAS QUE SON CAPACES DE LEER Y COMPRENDER SUS ARTÍCULOS PERO JAMÁS LEERÁN Y COMPRENDERÁN SUS LIBROS...

Anónimo dijo...

Agro Ingreso Seguro acapara la mitad del presupuesto para el campo

Con razón tiene la barriga hinchada el dr varito, con tanto ponquè pa repartir.

Alejandro Gaviria dijo...

“Agro ingreso seguro” hay que defenderlo como leones.

Anónimo dijo...

Que pena Alejandro, pero tantos libros de introduccion a la economia colombiana que hay, y va a escribir uno mas, no entiendo.. En cambio como necesita este pais de formadores de opinion formados -valga la redundancia- y estructurados, que pongan a la gente -no solo a los primiparos de economia- a pensar en los temas del pais!! me uno al anonimo mayusculo de las 13.31!

JuanDavidVelez dijo...

Ese trabajo de columnista debe ser excesivamente complicado.

Despues de leer el ensayo de Patarroyo, cuando supe que Alejandro Gaviria escribía en el espectador, yo compraba ese periodico para leer la columna, me parecia un lujo poder leer la columna cada 8 días, tan me parecia un lujo que yo pagaba una suma cercana a los $3000 por el periodico. Ahora con el advenimiento del interné y estas tecnologías ya ni siquiera tengo que comprar el periodico, pero si creo que es la primera columna que me leo el domingo.

Me imagino que a Alejandro no le da miedo la antoniocaballerizacion de su columna, pero supongo que ese es un temor de los columnistas, cuando uno ni la lee de la pereza de leer lo mismo otra vez. A mi me parece que AG todavia no se ha antoniocaballerizado, yo todavia me leo todas las columnas toda la columna hasta el final siempre.

Si esta preocupado por la indiferencia de Jaime Ruiz, pues le cuento que el todavía lo lee, en twitter habla de su columna.

JuanDavidVelez dijo...

Es indudable que la columna es excelente.

Andres dijo...

Alejandro una pregunta, hay algún tema para realizar una tesis de economía en teoría de juegos?

Anónimo dijo...

Alejandro, antes de dejar el trabajo de columnista, no ha pensado más bien en por ejemplo, escribir cada 15 días?. Así nos da gusto, se da gusto usted y le da más fuerza a sus columnas.
No creo que deba dejar de escribir aún, y si llegara a hacerlo, esperamos (porque somos muchos) que no deje de escribir libros como del romanticismo al realismo social y otros ensayos y uribenomics.

Cordial saludo

Anónimo dijo...

Colombia: An economy Jamaica can learn a thing or two from

Harold H. Londoño dijo...

Protesto!

Es todo un ritual para mi, levantarme el domingo, ingresar a internet y, además de leer el País, leer a Alejandro Gaviria y Tola y Maruja en el espectador.

Alejandro: en un país con una política de lo que usted mismo ha llamado " de lealtades cambiantes" se torna imprescindible contar con sus reflexiones. ... Y más con lo que se viene.

Le aseguro, que desde su columna y su ánimo deliberatibo, se le aporta al país mucho más de lo que muchos políticos y ministros supuestamente le aportan al país.

Su columna, y usted muy bien lo sabe, es más que que eso.

Así que, por favor, más respeto con mis rituales.

Afectuoso saludo.

JuanDavidVelez dijo...

Efectivamente el señor de Venezuela esta defendiendose con el argumento de los 10,000 millones de intercambio comercial. "es una irresponsabilidad perder esas inversiones" dice el señor de Venezuela. Yo pienso que mas irresponsabilidad no denunciar que ellos defienden a las farc. Obviamente no me parece correcto la forma en que lo hace Uribe a 10 dias de irse, pero el caso es que alla alojan guerrilleros.

Eso es algo que me parece positivo de Uribe, que en mi opinion Uribe logro que los empresarios prefieran darse la pela de perder ese mercado con tal de rechazar a las farc. Me parece, pero es una opinion obviamente de la que dudo, pero me parece que los empresarios fueron capaces de pensar primero en el pais que en el bolsillo en ese caso de Venezuela. Me parece grave volver a dejarse chantajear con el argumento del intercambio comercial. Agradezco si opinaran al respecto.

Anónimo dijo...

Yo no entiendo el enfado de Uribe porque en Venezuela se refugian algunos "comandantes" guerrilleros. Lo más lógico es que este hecho causa gran desánimo en la tropa regular del terrorismo friano: Si los comandantes se van y los dejan solos pelando contra el ejercito es porque definitivamente son unas garnupias. Además el problema es del país que los aloja no de Colombia; ojala, todos esos "comandantes" se fueran para otros paises; esto es una muestra de su cobardía y una invitación a la desercíón de los combatientes razos que tiene que quedarse aquí. ¿Entonces por qué tanta halaraca?.

Harold H. Londoño dijo...

Juan David:

La discusuón, considero, no debe ser porqué las mostró, sino porqué no las mostró antes (las pruebas) si hace rato las tenía.

Al respecto, creo, que uribe sufre de algo que los psicologos llaman "trastorno de personalidad"

Llamar la atención, a como de lugar, es el principal rasgo de esta patología.

y la verdad lo ha logrado. En la agenda siempre está Uribe: ¿qué dijo? ¿qué no dijo? ¿qué para la alcadía?, en fin. pobre hombre, debería visitar al psicologo.

En cuanto a tu frase de que "los empresarios fueron capaces de pensar primero en el pais que en el bolsillo "también me sugiere que tu deberías ir al psicologo. ¿o serán ellos?

JuanDavidVelez dijo...

Por qué lo del sicologo, no entiendo, al parecer no solamente tengo que ir donde el sicólogo sino que ademas tengo que ir al sena, porque no entiendo.

De verdad que explíqueme que tiene que ver lo que yo dije con esa ciencia que estudia la mente humana.

JuanDavidVelez dijo...

Mejor dicho, sin tanta guevonada.

¿Los empresarios prefieren vender los 10000 millones y que Colombia no proteste por los guerrilleros?

O los empresarios consideran la protesta tan legitima que aceptan perder las ventas. Yo creo que ellos estan con este punto de la necesidad de protestar, pero claro que puedo estar equivocado, por eso estoy preguntando, porque tengo la duda.

La protesta no es cualquier pendejada. Uno de los problemas para acabar con la far es la alianza de ellos con Venezuela.

JuanDavidVelez dijo...

Ademas yo creo que si hay dicotomía.

O se protesta o se vende con comodidad, pero no se pueden las dos cosas a la vez. Yo creo y eso es lo que estoy preguntando que los colombianos prefieren la legitima protesta.

Alejandro Gaviria dijo...

Muchas gracias por los comentarios. Es difícil defenderse de los elogios. Más difícil en todo caso que defenderse de las críticas. Estuvo bueno el tiro de JDV sobre la indiferencia de JR. En general no me preocupa tanto la antoniocaballerización como convertirme en el nuevo Eduardo Sarmiento de la economía colombiana.

galactus dijo...

No puede uno dejar de preguntarse como es que tienen tan claras las coordenadas de los jefes de las FARC en Venezuela y no tienen las de los jefes de las FARC en Colombia.

Luis Felipe Jaramillo dijo...

No creo que usted se convierta en el próximo Eduardo Sarmiento de nuestra economía. Finalmente, él es él, creo yo, por su constante apuesta a la baja, su criticonismo y bueno, su falta de claridad para expresar algunas ídeas para el público no especializado. Y de acuerdo con Harold, sus columnas están lejos de eso...

jcastros dijo...

galactus, pues alla están quietos, confiados y relajados, acá no, aun así están que los agarran

Anónimo dijo...

ALEJANDRO.

CON O SIN CONOCIMIENTO DE CAUSA, USTED SE HA CONVERTIDO EN EL ORWELL DE NUESTROS DIAS EN COLOMBIA.
GENTE QUE TENGA UNA VISION DE LAS COSAS COMO LA QUE USTED TIENE HACE FALTA REALMENTE

Alexander Tamayo dijo...

Alejandro,

Considere lo de escribir cada quince días, pero no me parece que deba dejar la columna del todo. Sobre el libro, pensé como otro forista que existe mucho libros al respecto. Piense en algo sobre las columnas y las opiniones en el blog, creo que hay mucho material. Por ejemplo Jaime Ruiz y el Uribismo.

Al igual que muchos leer el blog es un ritual para mí, junto con el de Juandaví, aunque no volvió a actualizarlo.

Saludos y siga mamando gallo en el periodismo, ud es un buen animador.

Mossad dijo...

M.

Interesante. El partido de la U lo asemejan con el partido de los Ustasha, quienes usan la "U" como eslogan. ¿ coincidencias ?

Solo miren el paralelismo y los asesores con sus once principios de propaganda política.

Averiguenlo !

Alejandro Gaviria dijo...

Esta reflexión sobre el tema de la columna del argentino Oscar del Barco es interesante. Plantea una rechazo radical (cristiano, diría yo) a la violencia.

Todos los que de alguna manera simpatizamos o participamos, directa o indirectamente, en el movimiento Montoneros, en el ERP, en la FAR o en cualquier otra organización armada, somos responsables de sus acciones. Repito, no existe ningún “ideal” que justifique la muerte de un hombre, ya sea del general Aramburu, de un militante o de un policía. El principio que funda toda comunidad es el no matarás. No matarás al hombre porque todo hombre es sagrado y cada hombre es todos los hombres. La maldad, como dice Levinas, consiste en excluirse de las consecuencias de los razonamientos, el decir una cosa y hacer otra, el apoyar la muerte de los hijos de los otros y levantar el no matarás cuando se trata de nuestros propios hijos…Siempre los asesinos, tanto de un lado como del otro, se declaran justos, buenos y salvadores. Pero si no se debe matar y se mata, el que mata es un asesino, el que participa es un asesino, el que apoya aunque sólo sea con su simpatía, es un asesino. Y mientras no asumamos la responsabilidad de reconocer el crimen, el crimen sigue vigente.

John Henry dijo...

Con un ápice de ética, señor Gaviria, no debería aprovecharse del espacio que le otorgan en un diario de circulación nacional, para escribir este artículo “Pólvora en gallinazos”, de tan reduccionista manera, acerca de la situación colombiana y, además, sugerir conclusiones que aprueban el exterminio de quienes piensan diferente. Cuan fácil le debe resultar a usted digitar desde una oficina alfombrada su columna que abiertamente desconoce la tragedia transitada por las víctimas del conflicto armado tales como las madres de Soacha.
Sin embargo, esa cuenta de cobro que se la recaude la sociedad, yo, particularmente escribo esta breve epístola con la intención de reivindicar el nombre del Dr. Miguel Ángel Beltrán Villegas, a quien usted, de manera irresponsable y violando el principio de inocencia así como el debido proceso, califica de propagandista de las FARC. Es recomendable que sus temerarios comentarios acojan la prudencia necesaria para no poner en riesgo la integridad de las personas por usted citadas, ni la de sus familias. Más preocupante se hace a sabiendas de su trasegar por la docencia
Cuan pretencioso y osado resulta usted al afirmar que los artículos del profesor Beltrán “producen más lástima que indignación”. En primer lugar, a Miguel Ángel no lo puede usted citar para reforzar su tesis de que algunos intelectuales defienden la lucha armada, pues, el reconocido profesor jamás ha incitado a tal opción, muy por el contrario, su trabajo académico ha versado en torno a un análisis histórico del conflicto armado colombiano.
Aquellos documentos no son afirmaciones aventureras como las que usted lanza, sino que tienen todo un sustento investigativo, reconocido a nivel internacional, lo cual desde una perspectiva comparativa si provoca un sentimiento de lástima hacia su columna, señor Gaviria.
Por último lo insto a que tenga el valor civil de rectificar sus apreciaciones en el mismo medio que las publico y de esta manera contribuir a un dialogo menos sesgado y verdaderamente prolífico.
Atte: JOHN HENRY VASQUEZ CALDERON

Anónimo dijo...

El bobaso de Alejandro Gaviria exageró su idiotez aplicando la no reciprocidad lógica en su textículo del espectador. Cepeda ténía la virtud de decir en voz alta lo que pensaba. No como sus detractores, ejemplo, Isaias Duarte Cancino, que patrocinaba la aplicación de todas las formas de lucha de Carlos Castaño pero detrás de bambalinas.¿Quien era peor? ¿Cepeda o Duarte Cancino?...

Harold H. Londoño dijo...

¿la oficina es alfombrada?

ahhh claro. De razón. Increible!

Nonononooo. Es que no puede ser. Esto es inadmisible. Estoy indignado.
Es que esto si es importante, Esto si es trascendental.

Todavía no lo creo.
¿Alfombrada JH? ¿estás seguro?

Nooo. Demasiada comodidad.

yo también quiero una. yo también tengo envidia. yo tampoco tengo mucho que decir.

Anónimo dijo...

¿Alejandro no se cansa de escribir para estos petimetres de comentaristas? Definitivamente tiene la paciencia del santo Job.

Anónimo dijo...

ALEJANDRO, sus lectores esperamos que se tome un descanso, tal vez el necesario para que escriba el libro que desea y luego del cual vuelva con su columna y con el blog. esperamos también que no suspenda el blog. Resulta muy conveniente revisar, en determinadas circunstancias, discusiones pasadas.

Anónimo dijo...

crisis entre uribe y santos
crisis entre uribe y santos
crisis entre uribe y santos !!!!

Luis Hernán Ocampo dijo...

Acerca de su tésis sobre que "Los encapuchados, para citar otro ejemplo, son menos peligrosos que las pandillas de barrio o las barras bravas de nuestros alicaídos equipos de fútbol" debo decirle Alejandro que debería usted documentarse más sobre su accionar intimidatorio en los claustros. Coincidencialmente, este fin de semana me preguntaba una egresada de la U. del Valle què porqué la Ex Senadora Gina Parody sacó hasta hace dos años y no antes las denuncias sobre los encapuchados en las Universidades. Recordando todos los ataques que se nos vinieron en ese momento, pense que este era el comienzo a una nueva discusión sobre las razones que llevaban a esos "estudiantes" a ponerse esa capucha, como que si no lo hacían serían objetivos militares. Sin embargo, fue todo lo contrario, esta ex estudiante estaba indignada era porque no se habían hecho antes pues había sido objeto de persecución por parte de sus compañeros encapuchados por pertenecer a un grupo académico que no le jugaba al estilo de protestas tipo "tira piedra". Su grupo era estigmatizado como paramilitar. Un caso más reciente, pero que vea que esa presión sigue. En una visita que hicieran jóvenes de la Campaña de Mockus hace unos meses para promocionar su candidato dentro de las instalaciones de esa misma Universidad, fueron repentinamente rodeados por los "inofensivos" encapuchados quienes los atacaron verbalmente increpandolos por que no tenían propuestas. Por fortuna estos jóvenes no cedieron a la presión y se marcharon de la U. diciéndoles eso sí que con la cara tapada no se discutían ideas. Cree ustes Alejandro que hubiera valido la pena que estos jóvenes hubieran puesto en riesgo su integridad por dsicutir ideas con unos tipos que no son capaces de dar la cara para debatir y por el contrario si podráin llegar a agredirlos no solo verbalmente si la discusión se pusiera caliente?

Anónimo dijo...

A PROPÓSITO DE LA PÓLVORA EN GALLINAZOS (Primera Parte)
Ingeniero Alejandro Gaviria,
Debo reconocer que no soy asiduo lector de su columna, máxime cuando tengo la posibilidad de deleitarme con otros escritores que comparten en la misma página sus opiniones, y de los cuales no siempre suscribo sus puntos de vista, pero disfruto su estilo directo, su lógica argumentativa y su riqueza de análisis ajena a cualquier simplificación.
Tengo muchas distancias frente a las ambiciones periodísticas de aquellos académicos, pretendidamente imparciales y objetivos, que desde su privilegiada condición de columnistas se sienten autorizados -en un acto de egolatría intelectual- a repartir bendiciones y descalificaciones, por el simple prurito de ejercer la cátedra universitaria (con uno que otro desvarío burocrático), como si esa condición los eximiera de sustentar sus juicios.
El rigor analítico cede entonces su lugar a reiterados epítetos, (vr.gr. “comunistas reblandecidos”, “miembros de la JUCO, más ridículos que peligrosos”, “ecologismo delirante”, “panfletos virtuales”, “argumentos anacrónicos”, etc.) herencia de cierta “izquierda estalinista” que con justificada razón critican, pero de la cual conservan desde otra orilla sus mismos esquemas maniqueos, sus fórmulas binarias (vr.gr. modernos/retrógrados, ilustrados/ignorantes) y su afán justiciero.
Menos aún disfruto de cierto estilo insípido que trata de disimular -supongo que por un cierto pudor intelectual- sus inocultables afinidades ideológicas: cuando Usted afirma, por ejemplo, que “Manuel Cepeda, el dirigente comunista asesinado, justificó repetidamente la violencia guerrillera” (subrayado mío) y en seguida transcribe unas palabras textuales -aunque no contextualizadas- del líder del Partido Comunista Colombiano que corroborarían -aparentemente- dicha aseveración, ¿debemos entender los lectores que los agentes de las fuerzas militares que dispararon contra la inerme humanidad del Senador de la Unión Patriótica, tenían plena justificación para hacerlo?.
Los ejemplos “del si lo dije pero no lo dije” abundan en su artículo, sin embargo convendrá conmigo (suponiendo para abreviar la discusión que el contenido pueda separarse de la forma) que en asuntos de estilo sucede como en la moda: “entre gustos no hay disgustos” y tan legítimo es que sus columnas me produzcan tedio como que mis escritos le generen lástima.
En lo que no puedo convenir con Usted -y rechazo de manera enfática y categórica- es que me señale públicamente y sin fundamento alguno como “el propagandista de las FARC”, pues si en el caso del Senador Manuel Cepeda causa indignación la forma solapada en que Usted justifica el crimen de este parlamentario comunista que en sus escritos y columnas periodísticas se atrevió a dar cuenta de una realidad que, gústenos o no, ha acompañado la historia colombiana durante las últimas seis décadas (como en su momento lo hicieron “ilustres prohombres” del partido liberal), en mi caso a la indignación se suma la preocupación de convertirme con su irresponsable afirmación, en blanco militar de los asesinos que hace poco más de un lustro ordenaron y
ejecutaron el crimen del también sociólogo y profesor universitario Alfredo Correa De Andreis, acusado injustamente de ser un ideólogo de las FARC; el país sabe hoy que dicho montaje provino de los archivos del DAS y que su asesinato ocurrió dos días después de presentar los resultados de sus investigación sobre los desplazados en Bolívar y Atlántico (¿es esta una expresión de la evolución del clima intelectual colombiano en los últimos años?).

Miguel Ángel Beltrán Villegas
PAS B – 2 piso. La Picota
Profesor Asociado Departamento de Sociología
Universidad Nacional del Colombia

Anónimo dijo...

A PROPÓSITO DE LA PÓLVORA EN GALLINAZOS (Segunda Parte)

...Seguramente Usted ignora (no esperaría otra cosa) que a raíz de estas acusaciones que en el actual juicio oral han sido desvirtuadas fueron amenazados familiares, colegas y amigos, mientras algunos estudiantes que manifestaron públicamente mi inocencia debieron abandonar el país (sin duda otra prueba que el clima intelectual colombiano ha evolucionado). Yo mismo estoy sometido a medidas especiales de vigilancia en este pabellón de máxima seguridad donde actualmente me encuentro (porque para quienes pensamos manera diferente no existe el beneficio de la detención domiciliaria, ni los pabellones para funcionarios públicos, ni mucho menos el vencimiento de términos).
A ello ha contribuido, ese periodismo vacuo e irresponsable. El mismo que sostuvo en las columnas de otro diario de circulación nacional, al día siguiente de mi detención arbitraria, que mis padres eran comunistas y que yo había estudiado en la Unión Soviética. Ambas afirmaciones falsas, utilizadas como una forma de estigmatizar a quienes nos apartamos de las ideas dominantes. Tal parece que los esquemas de la “guerra fría” que tan retóricamente declaran superados se mantienen vivos en la mente de algunos periodistas venidos a menos.
Resulta claro que mi actividad académica no representa una amenaza para la seguridad nacional. Irónicamente así ha sido clasificado mi expediente por el gobierno mexicano con el propósito de ocultar las evidencias de mi secuestro (no captura) en ese país, donde me encontraba de manera legal, adelantando una estancia posdoctoral. Dicho sea de paso, esta detención ilegal fue legalizada por un juez de garantías colombiano como si hubiera ocurrido en territorio nacional. Con el argumento de la seguridad nacional, en Colombia, se le ha impedido a mi defensa tener acceso a las supuestas pruebas electrónicas que se presentan por parte de la Fiscalía en mi contra, esto apenas para ilustrar algunas de las numerosas violaciones al debido proceso que se han cometido en mi contra.
Pese a que mi actividad académica no constituye un delito, escritos míos publicados en revistas especializadas de circulación nacional e internacional, aparecen como parte de las pruebas en mi contra, lo que me lleva a pensar que su artículo “Pólvora en gallinazos”, no sólo aconseja al Estado (y a sus cómplices en mi detención ilegal), que analicen mejor en su lógica de guerra ciega porqué no somos tan importantes sus víctimas sino que de paso avala la persecución al delito de opinión. Lo que se cometió contra mí, ingeniero Gaviria, fue una irreparable violación nacional e
internacional contra mi buen nombre y mi integridad personal, pero más aun fue una violación contra los que pensamos distinto.
Entiendo que estas violaciones no le causen estupor y solamente recomiende no hacerlas con personas tan poco importantes, no pretendo tampoco que piense igual que yo, ni más faltaba, pero que ni siquiera investigue cómo va mi caso y me califique y condene de antemano, no lo puedo aceptar. Es fácil hacer eco de los llamados a la guerra, estudiar las raíces del conflicto social y armado es un ejercicio más complejo (y peligroso). Hace algunas semanas el periodista Guillermo Prieto Larrota en sus “Especiales Pirry”, hizo afirmaciones en el mismo sentido y tuvo que hacer una rectificación, espero igualmente Usted tenga el decoro de hacerlas.
Atentamente,
Miguel Ángel Beltrán Villegas
PAS B – 2 piso. La Picota
Profesor Asociado Departamento de Sociología
Universidad Nacional del Colombia

Prometeo dijo...

Alejandro alejandro tan lejos estas de escribir con rigor pide ayuda a tu hermano Acercando, Acercando para que te enteres màs de la Historia de Colombia. Haz primero un anlaisis sobre la UP... despuès piensa antes de escribir. Corrige lo del prof. Beltran, eso te dejarìa aùn vigente en la comunidad acadèmica o sino vete para los chismes chismes de farandula

Anónimo dijo...

Me parece muy triste que usted un columnista tan ilustrado, sin querer queriendo como dicen por ahi, justifique que se asesine por tener diferencias de opinión en este pais tan violento.

Decir que por culpa de la pobreza es que existen los factores de violencia en este país, convierte a quien lo dice en un enemigo del estado y por lo tanto en terrorista, es lastimoso que así sea pero usted contribuye a que esto siga pasando.

Usted dice que el señor Miguel Angel Beltran Villegas no es un peligro para el estado, sin embargo, lo insulta y lo macartiza y lo convierte en blanco de las fuerzas oscuras de este pais.

A pesar de menospreciar a la izuquierda la ataca y justifica la forma como esta ha sido tratada en Colombia.

Deberia pensar mejor antes de decir lo que aqui ha dicho pues estos escritos hacen mucho daño a la paz que necesitamos.

Alejandro Gaviria dijo...

En lugar de hacer inferencias equivocadas y de ponerme a decir lo que no he dicho, valdría la pena que repasara los escritos de Manuel Cepeda (hay muchos en el archivo de noticias de El Tiempo) en los que éste claramente justifica la combinación de todas las formas de lucha,esto es, el secuestro y el asesinato.

Anónimo dijo...

Don Alejandro gaviria; con nuestros respetos incorporados, quisieramos hacerle una breve sugerencia sobre su apreciaciòn textual de “Miguel Ángel Beltrán, el profesor y propagandista de las Farc capturado en México”. No sòlo es una forma de elevar a dèlito la opiniòn crìtica de los acadèmicos integrales, sino que ademàs viola el derecho a la presunciòn de inocencia. Consideramos pertinente que en sus “opiniones” haya algò màs que espiritu “periodistico”, sino que exista rigor cientifico màs allà de las falsaciones mediàticas. R.E:M.