jueves, agosto 31, 2006

La economía de la silicona


Cabría comenzar por el principio de las cosas. Con la creación, dirían algunos. Pero yo no creo en divinidades y prefiero empezar con la evolución. O, más bien, con sus efectos sobre nuestras preferencias sexuales. Desde hace varios años, los psicólogos evolutivos han señalado, con insistencia e ironía, que en materia de preferencias sexuales los hombres somos, vaya sorpresa, semejantes a los animales. Los machos, en particular, tenemos una marcada preferencia por la eficacia reproductiva. Lo cual, en esta especie peculiar, significa caderas grandes y senos idem. Como siempre no faltan los inconformes y los vergonzantes pero, en general, quienes insisten en que lo pequeño es hermoso son una minoría extraña. Y, en términos evolutivos, degenerada.

Pero la evolución también comete sus yerros. El tamaño puede ser manipulado. Y los hombres podemos, conscientemente, rendirnos ante la manipulación. La silicona no busca engañar la razón, sino confundir el instinto. Es un artilugio que no pierde su efecto una vez se pone al descubierto. En cuestiones sexuales, bien cabe parafrasear a Walter Benjamín, quien alguna vez dijo que la inercia del corazón es más grande que la de la razón. En este caso, el órgano implicado está más abajo pero sigue siendo tan inercial como el primero. En últimas, el tamaño nos atrae y el material no nos distrae.

Pero no todo es cuestión de biología. Los argumentos económicos también cuentan. En la competencia sexual, en particular, no es el tamaño absoluto sino el relativo el que cuenta. Una cosa es Natalia Paris en una convención de feministas y otra muy distinta Natalia Paris en la mansión de Play Boy. El problema es que la competencia por sobresalir puede llevar a dinámicas explosivas. Es como subirle el volumen al equipo de sonido para no escuchar la música del vecino: la búsqueda de una notoriedad imposible conduce a una expansión colectiva. Y, en este caso, estamos hablando literalmente.

Pero la expansión que nos ocupa no sólo tiene causas remotas asociadas a la competencia sexual. Posee también causas cercanas relacionadas con la realidad nacional. En primer lugar están los factores de oferta. Como el auge de la medicina prepagada ha disminuido los ingresos reales de los médicos, muchos de ellos han optado por la cirugía estética en busca de una ocupación rentable. Han sido tantos quienes han salido huyendo del POS que las clínicas de implantes se han convertido en presencias ubicuas en todos los estratos. Con precios módicos y cuotas mensuales, la silicona se ha transformado en un producto de consumo masivo: una prenda permanente y asequible.

Pero los factores de demanda también han cambiado. En particular, la competencia sexual se ha vuelto más intensa para las mujeres. A diferencia de los hombres, las mujeres no están en busca de reproductores eficaces sino de socios de crianza: hombres con empleos estables y gustos domésticos. O, al menos, con plata. Pero las crisis económicas (y la misma violencia) han destruido muchas de las ocupaciones masculinas tradicionales y han obligado a muchos hombres a convertirse en nómadas del rebusque. Así, los socios de crianza escasean y las mujeres se han visto forzadas a no escatimar en instrumentos de competencia. La silicona, por supuesto, es un arma tan previsible como eficaz.

Pero de las causas cabe pasar a las consecuencias, y de Darwin a Freud. No sé que dirán los psicoanalistas pero a mi me preocupa el futuro de los bebes de la silicona. ¿Que irá a pasar con estos niños que iniciaron su vida en medio de la exuberancia mamaria y la oralidad excesiva? Vaya uno a saber. Pero seguramente sus gustos serán aún más desaforados que los de sus padres. Para bien de los cirujanos, por supuesto.

23 comentarios:

sillogysmes_mao dijo...

EL ESPECTACULO CONTINUA. A mi las tetas-silicona me sorprenderan siempre. Son agudas e independientes. Son como una doble fertilidad ficcional de suburbio fraudulento. Postulan el redescubrimiento del romance como un desplazamiento por espacios en donde no se mezclan los subsuelos lechosos. Ademas,uno puede trazar sus recorridos como si fueran mafiosas de Scorsese. Aleluya.

sillogysmes_mao dijo...

COMO SI FUERAN...como una promocion turistica en donde es posible rentarlas y quedarse luego con la periferia enigmatica de su vedette-propietaria.Un poco a la brava,esas tetas perfectas nos han devuelto el permiso de bajar hasta el pozo. Aleluya.

El Chico de la Tapa dijo...

A veces las cosas son más sencillas de entender que lo que pretenden los moralistas.
Creo que lo interesante es el debate que ha suscitado esa serie. Es una situación dramática porque la realidad colombiana lo es. Brutal como la adaptación que presenta el Canal Caracol del libro “Sin tetas no hay paraíso”.
Así como esa niña Catalina debe haber a esta hora miles de niñas con las mismas expectativas, con los mismos sueños y sin ninguna oportunidad de cumplirlos por la vida legal. Así mismo hay otros tantos ‘Titis’ o Cardonas: despiadados empresarios del narcotráfico con ganas de tirarse a una virgencita o de exprimir un par de melones prefabricados para ellos y para todos.
Así es Colombia. así al gobernador de Risaralda le parezca un irrespeto con su tierra llena de gente buena y trabajadora. Así la Comisión de Televisión pida que lo pasen para más tarde. Así es Colombia y no creo que a estas alturas alguno no se haya dado cuenta. Basta con ir al centro comercial más cercano para verlo. Vaya a un restaurante de la zona rosa de cualquier ciudad de este país: hay encontrará a su Catalina y a su Cardona para que lo confirme.
Y la reflexión que viene como un golpe en cada momento que uno ve la serie es que esto es imparable. Quién le va decir a una muchachita que sí, que el estudio si sirve, que terminar el bachillerato es necesario, que eso le sirve para conseguir un buen puesto, para salir adelante, para librarse de las privaciones. Nadie. Porque es mentira. Un porcentaje altísimo de la población colombiana no tiene chance de nada en la vida. Serán para siempre unos “llevados”, como ese grupo de pobres resentidos que aparece minutos antes en el Desafio 20.06.
Pobres. Pobres y resentidos. Y resentidos con razón. Porque uno se entera en la radio que un congresista tiene una asignación mensual de casi 20 millones de pesos mensuales. Pero igual roban y cuando los pillan salen a decir que los periodistas son unos sicarios morales. Y entonces esas niñas pobres ven que la vecina por puta tiene todo y ellas no tienen nada. O que el parcerito del colegio ahora es un patrón. Porque si antes los colombianos todos querían ser presidentes ahora todos en el fondo envidiamos al traqueto. Tal vez por la razón evolutiva de la que usted habla. El traqueto que come en los mejores restaurantes, que tiene fincas y guacas como las de las FARC en cada apartamento, el que se come a las viejas más buenas, el que tiene los mejores carros y a quien todo el mundo respeta. El putas.
Todo ese resentimiento es producto de una injusticia. Una injusticia obvia pero que todo el mundo justifica o esconde y esta serie la está sacando a la luz. Se nos puede ir la vida a todos fumigando los Parques Naturales, cogiendo a 10 o 15 patrones, o penalizando de nuevo la dosis personal con la vana idea de que esto parará lo imparable.

sillogysmes_mao dijo...

Se me ocurre que un libro sobre las TETAS-SILICONA seria como una gran maquina de pedagogia urbana del siglo XXI. Se conocen ciudades persiguiendo las "exigencias" de esas metamorfosis con pezones. Aleluya. ( Tal vez Hitchcock se anticipo a la invasion de estos psmodernos organismos que afortunadamente no se reducen a cenizas.)

sillogysmes_mao dijo...

COMO UNA VIRGINIDAD ETERNA. Propongo que Claudia Paris proponga sus tetas sin anestesia felizmente reconciliadas al museo de nuestra estetica nacional. Quizas se situe por encima de la magia Bolombolo y mas que narrarla no la chupemos enterita.Pecadores virtuosos ventilando subliminalmente la amarga condena del miron.

Anónimo dijo...

Socios de crianza, Dr. Gaviria? Por favor! Pregúntele a cualquiera de esas siliconudas si están interesadas en tener hijos y formar una familia. Qué va!! Están interesadas en tener acceso a una serie de bienes materiales y lujos con los que el título universitario (el que dice "bachilleres" está más desfasado que pa dónde!) y los magros salarios que ofrece el mercado laboral no les permitiría ni soñar. Da risa: en los años sesenta y por unas dos décadas las mujeres denunciaron a los hombres por verlas simplemente como objetos sexuales, y ahora son ellas mismas las que se publicitan como tales: de ahí las tetas, los súper descaderados, el pubis de actriz porno, el exhibicionismo generalizado. Moralismo o no, ahí están, en venta al mejor postor, unas más engalladas que otras, en una competencia feroz por el billete, los lujos, los viajes, el bienestar materialn, no por socios de crianza (qué romántico!). Ahora, es posible que la cultura traqueta sea un factor de demanda, pero sucede que el fenómenos es universal: muy pronto habrá montones de asiáticas con grandes tetas y traseros (genéticamente son planchetas de lado y lado), como hay montones de japonesas que se blanquena la piel y se tiñen el cabello de rubio (a lo mejor piensan que si se vuelven gringas levantan). En Brasil, el México, en Nicaragua, las niñitas piden tetas como regalo de 15. Tetas y frenillos: graciosa combinación.

lelo69 dijo...

"Un par de tetas jalan más que una carreta" refrán popular español.

Acuerdense de la cintura de avispa que a punta de corsé lograban las mujeres hace 100 años y queterminaban comprimiendoles el higado.
Toda epoca tiene su bobada impuesta y explotada por algunos,logrando crear necesidades en las gentes, hoy tener tetas es una necesidad imperiosa para muchas mujeres por que supuestamente a los hombres, mañan sera el culo y pasado mañana tener pelos en el sobaco...

sillogysmes_mao dijo...

FLOTADORES TRAGICOS. Sospecho que la aventurera que se ahogo con Klaus KinsKi en EL DORADO de W.Wenders iba de 'tetas-silicona'.Filmadas siempre desde fuera,simulaban una zozobra besandose a si misma.

sillogysmes_mao dijo...

Enhebra el jesuita John Barth; " El truco siempre necesita de voluntarios y fieles".

zangano dijo...

.las siliconicas al serle extraidas las glandulas mamarias, se les amputa el sistema nervohormonal,que hace del pezon un organo erectil de goce sexual,los senos siliconicos pierden asi su razon de ser tanto sexual como lactal,esto es ,en mi opinion ,y espero no sonar moralista,un paquete chileno,que titila pero no excita, una especie de pacto faustiano con cuenta de cobro de riesgos serios para la salud de la implantada.

Adán dijo...

Sí, claro. Nosotros los hombres -los machos, si se quiere- nos conmovemos con un par de tetas. Más si son bonitas. Con esto quiero decir de un tamaño justo, redonditas, más bien altas, con un par de pezones bien dibujados y con la puntica erguida. Duras, preferiblemente. También nos subyuga un culito parado, firme y empinado. Sí, por supuesto. Y cuando vemos a una vieja buenona o alternamos con ella, la saludamos cortésmente y en el fondo, de lo que tenemos ganas es de pegarle un garrotazo en la cabeza y llevárnosla para detrás del escritorio, del biombo o del árbol y enyardarla. Sí, no nos digamos mentiras.

Pero no lo hacemos. Eso dice el instinto pero a él se sobrepone -debe sobreponerse- la civilidad. A lo largo de años y años de civilización, todas las culturas han elaborado una serie de códigos de lo que se puede y lo que no se puede hacer. Por eso los marcos legales, que la reflexión de los hombres han llegado a establecer de carácter obligatorios para todos, tienen como sustento principal la idea de lo justo.

Está también la noción de lo sagrado. Hábitos seculares adoptados por conglomerados, recogidos en formas coincidentes o a veces caprichosas por las religiones e impuestas por las organizaciones que las reglamentan, generan también barreras entre lo permisible y lo que no. Comportan las nociones del bien y del mal, en un nudo emparentado con lo legal, sin encajar de modo perfecto. Esa es, a mi juicio, la órbita de lo moral.

Partiendo de lo anterior, puedo concluir que uno de los peores males que aqueja al país, es -ya sé, todos los viejitos repiten la cantaleta-, la quiebra moral. La pérdida de lo sagrado. Ese elemento nos pone a una distancia gigante de las naciones que intentan acogerse a un pensamiento civilizado. Es ese el punto que nos define como una sociedad enferma. Porque el país está enfermo. Yo no creo que, como dicen por ahí, no seamos una sociedad vendida sino una sociedad infiltrada. Pienso que somos una sociedad enferma. Estoy convencido que banalizamos lo sacro y andamos felices por la vida. La vida debiera ser sagrada. Aquí no. Aquí es una estadística. Y cualquiera que se apropie el derecho de acabarla puede llegar a ser absuelto por uno de esos pragmáticos. Y no hablo de la discusión sobre cuándo tiene vida independiente un cigoto. Hablo de cuando, para los efectos de las amnistías, eran punibles los homicidios perpetrados fuera de combate si fueron cometidos con sevicia o colocando a la víctima en situación de indefensión o inferioridad, o aprovechándose de esa situación". Los niños debieran ser sagrados. Así como para cierta gente, lo que antes llamaban "gente decente", había otros límites que no se traspasaban. De modo que, por más hermosas que tuviera las tetas, no se metía uno con la mujer del hermano, la mamá de sus sobrinos. Así fuera legal. Y había quienes consideraban la amistad sagrada y no creían en dios. Hay culturas aun que creen sagrada la tierra, o la mujer, o la libre expresión, o la intimidad, o la disensión. Son esos algunos de los valores que las democracias debieran sustentar. No aquello que resulte práctico.

sillogysmes_mao dijo...

Un dato de Efraimedina." Comerias lo que fuera de unas tetas aunque fueran de silicona y te las encontraras en una ensalada de ranas".

Adán dijo...

¡Pfffss...!

sillogysmes_mao dijo...

Woody Allen sacraliza un seno gigante que escupe amenazante en medio de un parque. Yo digo que con talento,humor e imaginacion uno puede afiliarse al dios silicona y dejar que los expertos cirujanos sigan traduciendo.

sillogysmes_mao dijo...

ADANMM ADANM

Jaime Ruiz dijo...

Si el escaso interés por las mamas grandes es degeneración, la cultura es degeneración: ¿cómo es que uno va a La Scala o al Lincoln Center y no ve muchas tetonas? Tal parece, los ricos son un montón de hipócritas, pero las prostitutas que los atienden ¡tampoco! son tetonas. Un montón de degenerados es lo que son: los escandinavos son de los más degenerados, pues a pesar de su alto nivel de vida y su libertad sexual no han sufrido una epidemia de silicona.

La silicona representa una situación extrema de sujeción, de esclavitud de la mujer. Primero está la pérdida de sensibilidad, la renuncia a SU placer en favor de una estrategia de adaptación relativamente eficaz (en un ambiente primitivo). Podría plantearse al revés, y de hecho pronto ocurrirá: se desarrollan prótesis de silicona que agrandan el pene y los profesionales del sexo explotan las flexiones abdominales para complacer a señoras ricas de gustos brutales. Sólo hace falta que aparezca una intérprete que piense que los hombres de genitales normales son casos de degeneración porque lo que despierta entusiasmo son los penes largos y gordos.

Pero después está la CARGA. El que no tenga confianza con alguna tetona puede encargarle a otro u otra que lo consulte: hasta lesiones de columna se generan por ir siempre inclinadas hacia adelante: no importa, así coinciden con los gustos naturales de la especie.

Y además está la desnaturalización, ¿cuántos han evaluado lo que significa ponerse el vestido debajo de la piel? ¿Cuántos han tenido silicona dentro? La mujer se convierte en una muñeca para despertar erecciones en individuos que ante la extrema disponibilidad de menesterosas siempre se dejarán arrastrar por el nuevo estímulo más intenso.

Una cosa gravísima es esa generalización del gusto traqueto, pero en comparación con esa adaptación tan alegre que se muestra por ejemplo en este artículo, viene a ser una cosa nimia.

En fin: "Sin tetas no hay paraíso" sería una buena consigna feminista: sin la mutilación que supone el implante de silicona, no puede haber dignidad ni plenitud de la mujer, pues en lugar de órganos del placer y la reproducción las mamas de plástico son reclamos del negocio de la prostitución. Y es normal que eso prolifere en los más agrestes arrabales de la aldea global, lo trágico es el autoengaño respecto a su significado, la creencia de que los millonarios suizos permiten a sus hijas operarse o que éstas viven ansiosas de hacerlo.

lelo69 dijo...

Abajo la silicona
Abajo los curas pedofilos
Abajo los cardenales excomulgadores
Abajo el gobierno paraqueto
Abajo los calzones....

sillogysmes_mao dijo...

Pero es el INGLES-NARANJA quien en 'Ojitos Fuera de Circulacion' rebautiza y desfasa la relacion entre el GRAN CAPITAL de la Economia Intensiva y la SILICONA.( La modelo es exquisita,sentimental y tragica )

sillogysmes_mao dijo...

AEROBICS. Que tambien hay "esa" equilibrada alquimia que nos permite RECREAR el delirio deconstructivo de las MUTANTES MAMAS. ( Vieron a SHAKIRA en MTV ? )

Anónimo dijo...

Ole, Mao, mija, viste lo divain- divain que le quedo la lipo a efra?

zangano dijo...

este tema de las siliconas ,ha llevado a lo que lllamaria, casi un consenso,entre los foristas,sera que estamos al borde de un mejor entendimiento?

sillogysmes_mao dijo...

Un 'ole' por la novillada del moralista.Le inflamaron el rabo a las 12:40.

Diego dijo...

A pesar de lo transnochado de este comentario pues apenas accedo al sitio no quiero dejar de exponer aquí una situación que no leo en ninguno de los comentaristas como es el papel de sutiles proxenetas que están jugando ahora los medios dominados por el "periodismo" light, insustancial y vergonzosamente dedicado a la promoción de lo que niñas como la protagonista de la serie considera son "LOS" factores de éxito y reconocimiento. En Colombia se destacan en este nuevo rol publicaciones como SOHO o las secciones fashion de noticieros y periódicos que procuran con ello no perder ni los clientes de El Espacio que antes, en medios decentes, se reconocían fácilmente por desabrochados y vulgares, típicos de los cerveceaderos rolos cuyo modus terminó venciendo. Resumiendo, cuál sería el factor diferenciador de RCN, CARACOL, SOHO, etc., etc., o personajes como D. Samper, Y. Amat y demás de igual caletre de la proxeneta de la serie o del promotor del más barato y miserable de los prostíbulos?... Posiblemente, aventurando hipótesis de respuesta, que los primeros creen hacerlo con primor y finura...