sábado, junio 24, 2006

La tropa de nostálgicos

En la tarde del 17 de julio de 1994, en la ciudad de Pasadena, California, tuvo lugar el mayor anticlímax en la centenaria historia del fútbol (la FIFA fue creada en 1904). Ese día, Brasil e Italia se enfrentaron en la final de la Copa del Mundo y ninguno consiguió anotar un solo gol después de un juego tedioso. “No hubo nada nuevo allí. Sólo cautela. Más un juego de ajedrez que de fútbol. Un anticlímax terrible. Un empate cero a cero impuesto tácticamente” escribió un famoso comentarista deportivo, exaltado ante la ineficacia (e inapetencia) ofensiva de los reyes del mundo. Cuatro años atrás, en Roma, Italia, las cosas no habían sido muy diferentes: Alemania derrotó a Argentina con un solitario penalti, anotado en los minutos finales de un juego espantoso. Nunca antes, en la historia de la especie, el entretenimiento había sido tan aburrido. El mundo entero pareció bostezar al unísono. Una protesta tan callada como elocuente.

Estas dos tardes aciagas (las primeras finales de la década del noventa) constituyen, para muchos comentaristas, una prueba fehaciente de que el fútbol cambió ineluctablemente en las postrimerías del odioso Siglo XX. Las explicaciones abundan. Algunos hablan de la influencia corruptora del dinero (la culpa es de las grandes corporaciones), otros mencionan la autarquía perversa de la Fifa (la culpa es de una organización paraestatal dominada por los países poderosos). Coincidencialmente, los comentaristas deportivos parecen interpretar las tendencias mundiales con base en las mismas teorías trilladas de los antiglobalizadores. Todo se reduce a una conspiración perversa de los dueños del mundo. De la explotación global al aburrimiento mundial.

Pero quienes perciben un deterioro permanente y sustancial en la calidad del juego a partir de 1990 están siendo víctimas de la enfermedad de la nostalgia. La felicidad sólo existe en la nostalgia, dice Fernando Vallejo: una afirmación general que parece cumplirse con fuerza particular entre los aficionados al fútbol, tan dados a rendirse ante el fetiche del pasado. Pero la verdad del asunto es que, dejando de lado dos o tres jugadores excepcionales, accidentes históricos que no inciden sobre el promedio, la calidad del juego no ha cambiado mucho en los últimos cuarenta años. Desde un punto de vista meramente estadístico, el número de goles por partido no ha variado desde Inglaterra-66. Incluso fue mayor en Estados Unidos-94 (2,71) que en Alemania-74 (2,55), Argentina-78 (2,68) y México-86 (2,54). Las apariencias engañan, sobre todo si se miran a través del lente borracho de la nostalgia.

La calidad del juego (al menos bajo la métrica estrecha del número de goles por partido) sí cambió de manera permanente. Pero no lo hizo a comienzos de los años noventa, sino a mediados de los años sesenta. Fue entonces cuando la marcación hombre a hombre, la trampa del fuera de lugar y las tácticas defensivas se generalizaron. Fue entonces cuando Helenio Herrera introdujo el catenaccio, y cuando sus discípulos en Sur América lograron, con tácticas ultradefensivas, que dos mediocres equipos argentinos (Racing y Estudiantes de la Plata) alcanzaran cierta preeminencia orbital. Y fue entonces cuando la táctica defensiva (un pleonasmo) se convirtió en la fijación de los directores técnicos. Entre 1965 y 1970, el promedio de goles por partido en las ligas europeas más prestigiosas cayó de 3,5 a 2,5. Desde entonces no ha cambiado. Ni en las ligas, ni en los mundiales.

En suma, el fútbol defensivo ya alcanzó la mayoría de edad: según los análisis más convincentes está cumpliendo cuarenta años. Una verdad difícil de aceptar para la tropa de nostálgicos que sigue insistiendo, como corresponde a su naturaleza, en que todo tiempo pasado fue mejor. Pero una verdad que, al menos, mantiene una coherencia poética con la realidad. El fútbol actual (que, insisto, ya llega a los cuarenta) se parece a la vida de los adultos: muchos momentos de tedio puntuados por dos o tres instantes felices. Eso es todo.
Los interesados en los detalles de la historia pueden consultar mi artíulo “Is soccer dying? A time series approach”.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Alejandro: Muy buen artículo para explicarnos porqué estás aburrido.

Adán dijo...

¡Feliz cumpleaños!

zangano dijo...

no esta aburrido,esta como todos mirando el mundial.

doppiafila dijo...

Que amargura! El mundial de Alemania me parece muy entretenido: he visto grandes partidos (Argentina - Mexico), buenos equipos (Italia en Italia - Ghana) goles maravillosos y mucha emoción... no me quejo, ni miro para trás! un abrazo, Doppiafila

taedĭum dijo...

De 50 partidos, 1 realmente vale la pena verlo... los demás... son pérdida de tiempo. Con esta probabilidad, ¿vale la pena ver fútbol?

Scared Crow dijo...

Eco a Adan: Joyeux Anniversaire Mr Gaviria!

Mauricio, o El Ancora

Alejandro Gaviria dijo...

Adán y Mauricio:

Muchas gracias por los mensajes. Y por la amistad electrónica

Anónimo dijo...

Alejandro, éste tambien es un muy buen articulo

¿será que ya tienen el pronostico del último partido?

syllogismes_mao dijo...

CITA CITABLE. " El futbol : ese lugar desde donde el hombre comun puede disparar. " ZICO.

syllogismes_mao dijo...

CITA CITABLE. "La vida es tan dificil que Dios concedio a todos una FIFA para cerciorarse de que siempre tuvieran a una Alemania que los aplastara." BIELSA.

syllogismes_mao dijo...

CITA CITABLE. " Denle a George Luckas la presidencia del maximo organismo." KAKA

Anónimo dijo...

http://9deagostoceroconsumo.blogspot.com/
PRIMERA JORNADA NACIONAL DE PROTESTA CONTRA EL IVA A LOS PRODUCTOS DE LA CANASTA FAMILIAR

EL 9 DE AGOSTO ES EL DÍA DEL PODER DE LA GENTE

Nos produce indignación por INMORAL la propuesta de reforma tributaria que fue introducida al Congreso el pasado 20 de julio. Ella pretende reducir los impuestos a los que más tienen y trasladarlos a los que menos tienen, colocándole, entre otras cosas, IVA a los productos de la canasta familiar. Los gobernantes no pueden seguir pensando que los ciudadanos y ciudadanas de este país permanecemos en silencio y sin reaccionar ante todo tipo de atropellos a nuestra DIGNIDAD, con el argumento de que el voto legitima todas sus acciones, incluídas las INMORALES.

EL PODER ESTÁ EN NUESTRAS MANOS. ES NUESTRO PODER DE COMPRA
NOSOTROS SOMOS LOS QUE MOVEMOS LA ECONOMÍA

Por lo anterior, convocamos a toda la población a que manifieste su inconformismo con esta situación.
Hagamos del 9 DE AGOSTO PRÓXIMO el DÍA DE LA DIGNIDAD CIUDADANA, NO CONSUMIENDO NADA.

Ese día no acudamos a ningún centro comercial, no compremos gasolina, no usemos celulares, no usemos teléfono fijo, reduzcamos al máximo el consumo de servicios públicos (que ahora son casi todos privados).

Esta es una ACCIÓN DIRECTA NOVIOLENTA que evidencia que no estamos dispuestos a seguir en la PASIVIDAD, pues de ella se aprovechan los gobernantes para defender sus intereses y los intereses económicos de sus amigos.

Nos quedan quince días para enterar a todo el país de esta propuesta.
Multiplica este llamado a través de todos tus correos electrónicos, fotocópialo y entrégalo a tus amistades, en las empresas, colegios, universidades, organizaciones.
Movilicemos todas las redes sociales. Haz un cartel con la frase

EL 9 DE AGOSTO
CONTRA EL IVA
CERO CONSUMO

y colócalo en la ventana de tu casa, en las carteleras de tu sitio de trabajo, en las ventanas de los carros, y en todos los sitios que nos recuerden a todas y todos esta fecha.

NADIE VA A HACER POR NOSOTROS Y NOSOTRAS, LO QUE DEBEMOS HACER